Para la utilización de instrumentos que ayuden en el periodo expulsivo del parto, debe existir una dilatación completa. La dilatación incompleta puede causar importantes desgarros a demás de dificultar la técnica instrumental.
El periodo de dilatación es el que transcurre desde su comienzo hasta que se produce la dilatación completa del cuello uterino. Es el periodo más largo del parto. Se dice que la dilatación es completa cuando el cuello llega a dilatarse tanto como para permitir el paso del feto a su través. En un parto normal, la dilatación es completa cuando el diámetro del cuello es de unos 10 cm. El periodo de dilatación consta de dos fases: el borramiento y la dilatación propiamente dicha del cuello.
El cuello uterino comienza a borrarse antes del parto, este fenómeno consiste en la desaparición progresiva del cuello uterino, cuyos tramos superiores van incorporándose sucesivamente al segmento inferior del útero hasta que el cuello queda reducido exclusivamente al orificio externo.
Una vez que el cuello se borra, solo queda el orificio externo, más o menos dilatado, que se centra. Progresivamente va produciéndose la dilatación con una velocidad variable, que se calcula en 1 cm por hora en las primíparas y 1,2 cm por hora en las multíparas, por término medio. La fase activa del parto, sin embargo, se puede dividir en dos: una aceleración inicial más lenta, hasta que se logran unos 4 cm de dilatación, y una aceleración tardía entre 4 y 10 cm.
Cuando la dilatación ha llegado al máximo, las paredes del cuello continúan con las del segmento inferior y por abajo las de la vagina. La dilatación cervical no se produce sin que haya casi siempre pequeños desgarros que originan cicatrices y variaciones en la forma del cuello en el futuro.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.