Aumento, en número y cantidad, de las deposiciones diarias. Lo que hay que discernir del hecho de que los lactantes, principalmente en sus primeras semanas de vida, pueden llegar a realizar hasta una deposición por toma. Esto ocurre especialmente con los lactantes alimentados al pecho y es totalmente normal. Como también resulta normal que las deposiciones de los primeros días sean de un llamativo color amarillo-verdoso.
Las causas varían según la edad y el tipo de diarrea: infecciones (víricas, bacterianas, parasitarias, suelen dar diarrea aguda), enfermedad celíaca, fibrosis quística, alergia-intolerancia a alimentos (éstas últimas son causa de diarreas prolongadas y crónicas).
La diarrea en el lactante supone un aumento de la cantidad de las deposiciones tal que ésta sea mayor a unos 15 gramos al día. La diarrea aguda es aquella de duración inferior a una semana (entre 3 y 6 días generalmente), la prolongada la que persiste más de 2 semanas y la crónica la que permanece más de 6-8 semanas.
Las diarreas agudas suelen causar pérdida de peso, de agua e iones, requiriendo, a veces, la rehidratación con sueros intravenosos. Las diarreas leves no requieren hospitalización, basta con mantener la lactancia y, en algunas situaciones de mayor posibilidad de pérdidas hídricas, añadir suplementos de agua. Lo fundamental es mantener un correcto estado de hidratación a pesar de las pérdidas por las heces. Para ello repondremos la pérdida que supone cada deposición, con líquidos y vigilaremos que el bebé se mantenga hidratado ( lengua húmeda, saliva fluida en la boca, ojos húmedos, piel y ojos turgentes,...).
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.