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La alimentación en las personas mayores

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Desnutrición

Cambios ligados al envejecimiento que favorecen la desnutrición

A medida que envejecemos se va produciendo un cambio en la composición corporal. Se produce un aumento en los depósitos grasos que se distribuyen de una forma especial en el organismo. Aumenta el tejido adiposo visceral pero disminuye el subcutáneo. También se reduce la cantidad de agua corporal total. Por lo tanto el gasto energético basal disminuye tanto en el sexo masculino como en el femenino con la edad. Los ancianos asimismo suelen tener un nivel de actividad menor que un adulto sano. Todos estos factores generan un menor gasto energético a medida que se envejece. El anciano por consiguiente reduce la ingesta calórica.

En el anciano encontramos déficit de proteínas y también una menor ingesta de hidratos de carbono. También menores niveles de vitaminas como la C, D, A, ácido fólico, magnesio, calcio y potasio asociado a la menor ingesta.

La anorexia en el anciano

Factores causantes del menor interés del anciano por el alimento y por lo tanto la malnutrición:

La comida produce satisfacción por su textura, su presentación, su olor y su sabor. En el anciano se han observado una disminución de las papilas gustativas, lo que haría que no sintieran el sabor de los alimentos con toda la intensidad que lo haría un adulto. El sabor dulce es el menos afectado por el paso de la edad mientras que el salado lo es en gran medida.

En los jóvenes cuando la comida llega al estómago se produce un reflejo consecuencia de la distensión gástrica que va a provocar sensación de plenitud y saciedad. En el anciano este fenómeno se produce antes, por lo que cesa su ingesta antes que el joven.

Con la edad disminuyen una serie de hormonas y receptores intestinales que regulan la preferencia de uno u otro alimento. Esto va a provocar una menor apetencia por las grasas y aumento de preferencia por los alimentos dulces.

Las hormonas sexuales regulan también la ingesta. La testosterona la aumenta y los estrógenos la disminuyen. En la menopausia se produce una disminución de los estrógenos que explica en parte la ganancia de peso que se observa. Con la edad disminuyen los niveles globales de testosterona.

Otros factores que favorecen la malnutrición en el anciano

Las enfermedades sistémicas, ya sean infecciosas, neoplásicas, diabetes, trastornos tiroideos, insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, insuficiencia respiratoria, etc, ya sean agudas o crónicas provocan anorexia y desnutrición en el anciano.

Muchas de estas enfermedades requieren el uso de fármacos que van a disminuir el apetito o la capacidad de disfrutar del alimento ingerido (nauseas, vómitos, sabor metálico de los alimentos, dolor abdominal, pesadez...).

Los trastornos de ánimo como la depresión o la ansiedad por definición van a disminuir el apetito en las personas que las padecen.

Asimismo la demencia conlleva una progresiva negativa a la ingesta, trastornos en la deglución y una menor asimilación de la comida ingerida, factores que van a llevar a la mayoría de los pacientes con demencia en fases avanzadas a la malnutrición.

La ausencia de piezas dentales, disminución de la visión por cataratas, degeneración macular senil u otras patologías oftalmológicas o la presencia de dolores óseos y deformidades articulares que dificultan el acercamiento de la comida a la boca, son otros factores que van a conllevar una menor ingesta en el anciano.

Factores sociales como la pérdida de seres queridos, la institucionalización, las escasas pensiones, la dificultad para una correcta realización de la comida o la compra, son causas frecuentes de desnutrición en este grupo poblacional.

Concepto de malnutrición

Se considera malnutrición aquella situación que se desvía de un estado nutricional adecuado (existe un desequilibrio de nutrientes o energía en relación a las necesidades metabólicas y tisulares), tanto por exceso (obesidad) como por defecto (desnutrición).

Última actualización: del 2006

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Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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