Microscopía de epiluminiscencia.

La exploración en dermatología es eminentemente visual. Para visualizar algunas lesiones dermatológicas es de especial interés disponer de herramientas que faciliten dicha tarea y que permitan visualizar estructuras de la piel no identificables a simple vista. La dermatoscopia, aunque inicialmente desarrollada para mejorar el diagnóstico del melanoma, resulta eficaz también en la evaluación de otros procesos cutáneos. Se trata de una técnica sencilla, no invasiva, que mejora el diagnóstico clínico de las lesiones cutáneas, especialmente las pigmentadas, y se ha convertido en una técnica diagnóstica imprescindible en la consulta del dermatólogo. El instrumento empleado en esta técnica se denomina dermatoscopio. Proporciona una imagen ampliada y más nítida de la lesión dermatológica a estudiar. Emplea un sistema de magnificación con una fuente de luz que ilumina la piel y permite un aumento de 10 a 400 veces. Gracias a la dermatoscopia se pueden determinar las características de la lesión e indicar un tratamiento o la necesidad de alguna otra exploración complementaria más compleja como la biopsia.
Cuando el dispositivo de dermatoscopia se acopla a un sistema informático permite el control digital de lesiones pigmentadas, la denominada microscopía de epiluminiscencia digitalizada. Este sistema permite realizar seguimientos periódicos precisos de lesiones pigmentadas en pacientes con un elevado riesgo de desarrollar melanoma. Registra fotografías digitales para valorar la evolución en controles posteriores.
La dermatoscopia es un examen sencillo que realiza el dermatólogo en su consulta. El paciente debe exponer ante el dermatólogo la lesión a estudiar. Aplicará el dermatoscopio sobre la lesión y visualizará sus características. Es posible que se aplique alguna gota de aceite sobre la lesión para evitar el fenómeno de dispersión de la luz que en ocasiones puede dificultar el examen visual. Algunos dispositivos disponen una luz especial, luz polarizada, que evita el fenómeno de dispersión y por tanto no precisa de aceite de inmersión sobre la piel, pudiendo contactar directamente la lente a la superficie cutánea.

Aunque no precisa ninguna preparación especial generalmente se recomienda acudir con ropa cómoda y con la superficie a explorar limpia y libre de cremas o pomadas, salvo indicación médica. Una vez realizado el examen, el paciente puede regresar a su domicilio.
Es totalmente indolora. No comporta molestias de ningún tipo.
Se trata de una prueba segura que no posee ningún riesgo.
Sin contraindicaciones.
La dermatoscopia posee una utilidad demostrada en el
estudio de los tumores cutáneos, especialmente los
pigmentados. Debería utilizarse siempre ante cualquier
lesión de estas características, ya que facilita el
diagnóstico diferencial y mejora la precisión
diagnóstica del melanoma.
Es recomendable el
seguimiento de algunos pacientes para garantizar el
diagnóstico precoz del melanoma. Se consideran pacientes
con un riesgo elevado para desarrollar un melanoma: