El parto se define como la expulsión de un (o más) fetos maduros y la(s) placenta desde el interior de la cavidad uterina al exterior.
Se considera un parto a término, es decir a tiempo normal, el que ocurre entre las 37 y 42 semanas desde la fecha de última regla. Los partos ocurridos antes de las 37 semanas se consideran partos prematuros y los que ocurren después de las 42 semanas se consideran partos post-término.
El parto va precedido de los pródromos de parto, síntomas vagos e inespecíficos que preceden al parto propiamente dicho. El parto en sí se divide en tres fases:
Fase de dilatación
Fase de expulsivo
Fase de alumbramiento
Después del parto se inicia la fase del puerperio o postparto.
El parto puede ser un parto sencillo, es decir de un solo feto o bien múltiple, de dos o más fetos.
La vía de parto puede también variar, puede ser un parto vaginal, es decir que el feto es expulsado por el canal de parto natural (vagina) o bien un parto abdominal, es decir, por el abdomen de la madre (cesárea).
Los partos vaginales pueden ser eutócicos, estos son los
partos normales, o bien instrumentados, que precisan de
instrumentos aplicados por el médico para ayudar en el
parto vaginal. Estos instrumentos son los fórceps, las
espátulas o las ventosas.