Es una alteración normal de la piel del recién nacido y del lactante. Son unas manchas azuladas de aspecto reticulado (como haciendo caminos) que aparecen en la piel del tronco, brazos y piernas, dando un aspecto como de "mármol".
Suele aparecer cuando el niño está en un ambiente frío.
No necesita ningún tipo de tratamiento y desaparece cuando abrigamos al niño. Definitivamente suele desaparecer con el tiempo y la maduración del bebé.