
Los cursos de preparación al parto empiezan a aparecer en Inglaterra sobre el año 1900. Su divulgación aumentó mucho en los años 70 y 80 y hoy en día son una pieza clave en el transcurso de la gestación.
Su objetivo básico es la preparación de la pareja
para el embarazo, el parto y el postparto,
proporcionando a la madre la capacidad física y mental
para la llegada de su hijo. La información permite a la
mujer vivir su embarazo más intensamente, haciéndola más
responsable y partícipe de los acontecimientos ya que le
permite tomar decisiones fundamentadas sobre temas
clave. La mayoría de centros empiezan estos cursos sobre
el sexto mes de embarazo, aunque en algunos sitios se
están empezando a realizar desde el principio de la
gestación. Los cursos suelen dividirse en clases
teóricas y clases prácticas.
En las clases teóricas son charlas informativas en
las que se explican conocimientos sobre cuidados y
hábitos durante el embarazo. Se enseña a identificar y
diferenciar los signos y síntomas normales de la
gestación de los que no lo son y se ayuda a hacer una
correcta identificación del inicio de parto. Las charlas
podrían dividirse en tres grandes temas, el embarazo, el
parto y el postparto.

En las clases sobre el embarazo generalmente se incluyen charlas sobre anatomía y fisiología de la mujer para entender mejor los cambios que ocurren durante la gestación, parto y post-parto y fundamentar los hábitos y cuidados que deben seguirse durante el embarazo tanto para mejorar la salud de la madre como para un mejor desarrollo del feto. Se explican los signos de alerta durante la gestación y el momento en que debe acudirse al hospital, se ayuda a identificar la rotura de aguas y las contracciones, para evitar incómodos viajes al hospital que no sean necesarios.
En las clases sobre el parto se explica el proceso
del parto para que la mujer pueda tomar decisiones con
la información a la que ha accedido. Se informa sobre el
trabajo de parto, como deben ser las contracciones de
parto, sobre la dilatación del cuello de la matriz, la
rotura de aguas, y la expulsión del feto. Así mismo se
explican las técnicas analgésicas ofrecidas como la
epidural, sus ventajas y desventajas y la técnica y el
momento adecuado para su administración. Se introduce a
las técnicas de relajación y respiración que facilitan
el proceso de parto y ayudan al control del dolor y que
se realizarán en las clases prácticas.
Finalmente se explican los cuidados de la mujer en
el postparto y la reanudación de la vida normal, como
debe cuidar la herida de la episiotomía o de la cesárea
en caso de haber sido necesarias y como deben ser las
pérdidas de sangre postparto. Se explica también los
cambios emocionales y el soporte familiar necesario, así
como la reanudación de las relaciones sexuales después
de la cuarentena y los métodos anticonceptivos más
adecuados. La rehabilitación del suelo pélvico requiere
también especial atención y la explicación de los
ejercicios de Kegel para evitar pérdidas de orina. El
cuidado del bebé, su higiene, la adecuación de la
habitación y de la ropa a utilizar, el baño, y la cura
del cordón umbilical son algunos de los temas que más
angustian a algunas embarazadas por lo que son
ampliamente explicados. La lactancia tanto materna como
artificial es una de las charlas más importantes y que
más dudas resuelve.
En las clases prácticas se realizan ejercicios
para mejorar la forma física de la embarazada y aumentar
su elasticidad. Se aprenden técnicas de relajación y a
respirar correctamente durante las contracciones para
disminuir la sensación de dolor. Se realizan ejercicios
activadores de la circulación para mejorar la retención
de líquidos, estiramientos lumbares para prevenir
contracturas y dolores de espalda y ejercicios para
flexibilizar la pelvis y facilitar el paso del bebé.
Existen varias metodologías en los cursos preparto
y una de las más utilizadas es la de Lamaze. Esta
técnica fue descrita por el Dr. Lamaze a mediados del
siglo XX después de estudiar los trabajos sobre el
condicionamiento del psicólogo ruso Pavlov. Con el
objetivo de que las mujeres reaccionaran a las
contracciones de forma condicionada, en otras palabras,
automáticamente, ideó una cantidad de ejercicios
diseñados para minimizar la ansiedad y reducir el dolor.
Las clases se centran en las técnicas de relajación para
condicionar una respuesta constructiva al dolor de
parto, como por ejemplo con patrones de respiración
controlada. Los cursos de Lamaze no plantean una
postura ni a favor ni en contra del uso de medicamentos
o intervenciones médicas durante el trabajo de parto.
Otra de las técnicas utilizadas es el método
Bradley que se centra en un enfoque natural del parto,
implicando al padre del bebé como asistente al parto
para evitar la administración de medicamentos. Se hace
especial hincapié en una buena nutrición y ejercicio
durante el embarazo, en las técnicas de relajación para
poder llevar mejor el dolor de parto. Intenta capacitar
a los padres para poder ser participantes activos en el
parto. Se hace además especial hincapié en la iniciación
de la lactancia materna inmediatamente postparto y en el
contacto de los padres con el bebé.
Existen actualmente también cursos postparto para una buena recuperación física y psíquica de la mujer. En ellos se realizan ejercicios para rehabilitar la musculatura perineal para recuperar bien su tonicidad, y se enseña a realizar ejercicios abdominales hipopresivos para una recuperación de la musculatura abdominal sin dañar el suelo pélvico.
En los cursos postparto una parte esencial es la
ayuda a los nuevos padres a crear el vínculo afectivo
con el bebé y a afrontar dificultades que puedan surgir.
Se hacen también masajes al bebé y se enseñan técnicas
de comunicación entre los padres y el hijo. Se suelen
responder dudas sobre la lactancia, sobre cuidados del
bebé y el hecho de poder compartir la experiencia de la
reciente maternidad con más madres ayuda en el aspecto
psicológico.