La alimentación durante este periodo debe ser equilibrada, con cuidado de no sobrepasarse en alimentos muy calóricos y tener así un buen control del peso.
El ejercicio puede mantenerse como en el resto del embarazo, teniendo en cuenta el mayor volumen que puede restringir algunos movimientos.
Las relaciones sexuales se pueden mantener a menos que exista algún problema y el médico lo contraindique.
Todo lo que la madre consume pasa al feto. Así el tabaco, el alcohol y otras sustancias no están recomendados. Los medicamentos deben estar prescritos por el médico.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.