
Se define el trabajo de parto como la aparición de contracciones a un ritmo de al menos 2-3 cada 10 minutos, con un borramiento del cuello uterino de un 50%, y una dilatación de al menos 2-3 cm. En las mujeres primíparas el cérvix primero se acorta, es decir se borra, y luego se dilata, mientras que en las multíparas puede aparecer primero la dilatación y luego el borramiento del cuello. El cuello uterino además cambia de posición pasando de una posición posterior en la vagina a una más centrada. Estas características no son valorables sin una exploración vaginal por parte de un especialista por lo que la mujer debe acudir al hospital si:
Tiene contracciones rítmicas y dolorosas cada 5 minutos
Rompe la bolsa de las aguas a pesar de no tener contracciones
Si tiene pérdida de sangre igual o superior a una regla.
En caso de tener la barriga permanentemente dura sin relajación de la matriz y con dolor constante o bien un sangrado superior a una regla debe acudir de urgencias inmediatamente.
Ante cualquier duda la paciente debe acudir a urgencias ya que sin una exploración vaginal y una monitorización fetal es imposible saber si realmente está de parto o no.