
Es una técnica utilizada en Terapia sistémica familiar,
creada y desarrollada por Bert Hellinger. La utilizan
cada vez más psicólogos, psiquiatras, psicoterapeutas y
otros profesionales con el objetivo de sanar o curar las
heridas psicológicas existentes en las familias
entendiéndolas como un sistema en el que todos sus
miembros están relacionados.
Bert Hellinger
estudió las formas inconscientes en que cada individuo
está unido a su familia, y cómo determinados
comportamientos y tendencias psicológicas se repiten
generación tras generación. Basándose en esto creó este
método para restablecer el orden natural del sistema familiar.
Bert Hellinger observó, a lo largo de su trabajo con sistemas familiares, las dinámicas que conllevan identificaciones e implicaciones trágicas de una generación a la siguiente. Así pues, la muerte temprana de un miembro de la familia, o cuando alguien fue expulsado u olvidado o se le negó la pertenencia al grupo familiar, son hechos, entre otros, que pueden tener efectos en las generaciones posteriores de manera totalmente inconsciente. Se observan dinámicas de seguir a la muerte a otra persona, o querer morir y llevar cargas en lugar de otros, o expiaciones de culpas de anteriores, etc. También, como base de cualquier neurosis se hallan los movimientos amorosos interrumpidos hacia los padres.
Las Constelaciones Familiares son las conexiones que cada
persona tiene con su familia en una o varias
generaciones, así como con las personas que han sido
afectivamente significativas. Los componentes de la
familia se vinculan entre sí a través del amor y la
lealtad, lo que una generación deja sin resolver, será
la siguiente generación la que inconscientemente trate
de solventar, quedando atrapadas en temas o asuntos que
no son en realidad su responsabilidad.
Desde que
nacemos, cada uno de nosotros forma parte de una red
familiar. Una conciencia común nos une a todos velando
por los derechos de cada uno.
De este modo, donde
algún miembro de la familia tuvo una suerte trágica o
fue olvidado, excluido o menospreciado, un miembro
posterior de la familia, muchas veces sin saberlo, se
ocupará de recordar a quienes fueron apartados del
consciente familiar.
Estas implicaciones pueden
manifestarse en la persona afectada a través de
trastornos psíquicos o enfermedades físicas. También en
la dificultad de encontrar pareja, en comportamientos
conflictivos o en la incapacidad de desarrollar una
actividad profesional satisfactoria.

Este trabajo interesa a todas las personas que quieran trabajar con asuntos problemáticos de su vida: relaciones entre padres e hijos, de pareja, enfermedades, pautas repetitivas, etc. Interesa también a las personas que se dedican a profesiones de ayuda (terapeutas, psicólogos, médicos, educadores, asistentes sociales, etc)
Esta Terapia se diferencia de otras por su extrema rapidez. En una Constelación (de una duración media de 1 hora) sale a la luz y se aborda el tema causante del problema presentado por el cliente, en oposición a procesos que pueden durar años en otro tipo de Terapias. Por eso cada vez más psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas se interesan por las Constelaciones Familiares como herramienta terapéutica.
El alcance del trabajo no se limita a la persona que ha
hecho su Constelación, sino también a su sistema
familiar, ya que cuando un elemento del sistema se
mueve, todos se recolocan a su vez, encontrando un mejor
equilibrio. Asimismo, el trabajo de una persona en su
Constelación también afecta al resto de participantes
del Taller, ya que muchísimas problemáticas son comunes,
en menor o mayor grado, a las del resto de
participantes.