Durante el embarazo la alimentación debe ser completa y variada para conservar tu salud y la de tu hijo. A lo largo del embarazo tu peso aumentará entre 9 y 13 Kg. Debes de:
Durante el embarazo debes evitar las bebidas alcohólicas y el consumo de otras drogas por ser perjudiciales para ti y, especialmente, para tu hijo. Igualmente resulta nocivo el consumo de tabaco, por lo que si eres fumadora debes dejar de fumar.
Debes evitar tomar cualquier tipo de medicamento durante el embarazo, salvo que haya sido recetado por tu médico. La exposición a radiaciones (rayos X) puede ser peligrosa para tu hijo, por lo que solamente deberán realizarse las radiografías estrictamente necesarias y/o autorizadas por tu médico, y con conocimiento del radiólogo que tomará las precauciones adecuadas
Durante el embarazo es aconsejable que cumplas las siguientes recomendaciones:
Durante el embarazo puedes trabajar normalmente, siempre que no tengas fatiga física o psíquica excesiva, hasta el octavo mes de gestación. A partir de este momento debes reducir la actividad física, siendo recomendable el descanso laboral en las últimas semanas de gestación. No es aconsejable que en tu trabajo manejes productos tóxicos o estés expuesta a radiaciones.
Durante el embarazo la mujer sana tiene una tolerancia menor al esfuerzo físico. Es conveniente realizar un ejercicio moderado, como paseos, nadar y los ejercicios de preparación al parto aprendidos en los cursos de educación maternal. No se recomienda la práctica de deportes violentos, de competición o que causen fatiga.
Los viajes en general no están contraindicados. No es aconsejable realizar viajes a lugares con escasos servicios sanitarios. Hacia el final de la gestación debes evitar los viajes largos. Puedes viajar en avión, aunque al final del embarazo debes evitar los vuelos de muchas horas.
Si tu embarazo cursa con normalidad no es necesario modificar o interrumpir tus hábitos sexuales, siempre y cuando no resulten molestos para ti. Cuando el vientre comienza a crecer el coito en la postura clásica puede resultar incómodo; si es así puedes adoptar posiciones que te resulten más cómodas.
Debes evitar las relaciones sexuales cuando existe hemorragia genital, amenaza de parto prematuro o rotura de la bolsa de las aguas. Se recomienda evitar el coito en las 2 ó 3 últimas semanas de embarazo.
Aunque el embarazo es una etapa normal de tu vida, puedes apreciar que ocurren cambios en su organismo, cuyo significado y repercusión son:
Existen algunas infecciones que cuando afectan a la madre durante el embarazo pueden ser peligrosas para el feto. Es recomendable que utilices algunas medidas para evitar los mecanismos posibles de contagio:
Es una actividad que se propone para que la pareja pueda vivir activamente y colaborar en el embarazo y parto de su hijo. Con la información dada en los cursos se intenta disminuir el miedo al parto, explicar el desarrollo del embarazo, el parto y los métodos de asistencia, así como la atención al recién nacido. Por otra parte, se enseña la forma práctica de relajarse y a realizar la respiración adecuada en cada momento del parto para ayudar a su evolución y disminuir el dolor.
Además de las consultas periódicas recomendadas debes poner en conocimiento de tu médico cualquier anomalía o síntoma, especialmente:
Desde este momento debes saber que la lactancia materna se considera la alimentación mejor y más segura para tu hijo. Debe iniciarse cuanto antes después del parto. Durante la lactancia debe aumentar ligeramente la ingesta de líquidos y calorías, sobre todo a base de leche. Si le das el pecho a tu hijo no fumes ni bebas alcohol. Tampoco tomes ningún medicamento que no haya sido indicado por tu médico, ya que casi en su totalidad pasan a la leche y pueden perjudicar a tu hijo. Evita también algunos alimentos que dan un sabor desagradable a la leche como la coliflor, las coles de Bruselas y los espárragos. La lactancia materna no se puede considerar un método que evite el embarazo.
Durante el puerperio, los primeros 40 días después del parto, se debe evitar el coito. Cuida tus mamas, lavando tus manos y pezones antes y después de cada tetada. Cuando acabe este período puedes ponerte en contacto con tu médico o centro de salud para recibir la información adecuada sobre los cuidados posteriores y, si lo deseas, sobre planificación familiar.
Última actualización: del 2006
Dr. Ignacio Cristóbal García