La muerte súbita e inesperada de un bebé produce enorme dolor a los padres y sus familiares. Cuando un bebé fallece por una causa desconocida, como es el caso de la muerte súbita del lactante, ese dolor se acompaña de la pregunta "¿por qué falleció mi hijo?". Lo más difícil es que no tenemos la respuesta.
Son padres y familias que necesitan un gran apoyo emocional. El principal problema es que, como no se encuentra ninguna causa para este tipo de muerte, muchos padres sufren sentimientos de culpa.
Estos sentimientos pueden agravarse por investigaciones de la policía o de otras personas que por ley deben determinar la causa de la muerte (forenses y autopsias). La determinación del momento apropiado para un embarazo posterior es causa de preocupación para muchos padres después de experimentar el síndrome de muerte súbita del lactante.
Se recomienda las terapias familiares y los grupos de apoyo a todos los familiares del bebé fallecido.