La desnutrición tiene un impacto directo sobre el estado de salud del niño que lo hace más vulnerable a padecer otras enfermedades e infecciones. El niño mal nutrido es un niño inmunodeficiente.
También tiene una importante repercusión a nivel del desarrollo intelectual. Los niños mal nutridos tienen un escaso rendimiento escolar.
A nivel físico un déficit de calorías y nutrientes ocasiona pérdida de peso y de masa muscular, disminuye la producción de energía del organismo y disminuye la temperatura corporal. Existe un impacto directo en la talla y el peso.
Puede verse afectada la piel, el pelo y las uñas, viéndose secos, desvitalizados y quebradizos.
La función de algunos órganos como el riñón o el hígado puede afectarse
Las consecuencia de una desnutrición grave son para toda la vida, sobre todo a nivel del peso y la altura y la función cognitiva.