La inflamación infecciosa de la conjuntiva ocular (membrana que recubre los párpados y la parte más anterior y superficial del globo ocular)
Por lo general, se adquiere en el nacimiento al pasar por un canal del parto colonizado o infectado por diferentes gérmenes. Actualmente la infección es mucho menos frecuente gracias al control y seguimiento médicos de la embarazada y gracias a la profilaxis que se realiza al recién nacido en el paritorio (se le aplican gotas de antibiótico o antiséptico en los ojos).
La infección se manifiesta por enrojecimiento del ojo, edema palpebral (hinchazón de los párpados), secreciones purulentas o sanguinolentas, etc... En ocasiones, la infección puede dejar importantes secuelas visuales o extenderse causar la muerte.
El tratamiento, en caso de infección a pesar de la profilaxis, se realiza con diferentes antibióticos según el microorganismo causal.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.