La FD puede clasificarse según diferentes criterios, sin embargo la clasificación más adecuada desde el punto de vista nutricional es la de su solubilidad en agua. La fibra dietética soluble incluye almidón resistente, pectinas, gomas, mucílagos y ciertos tipos de hemicelulosas y polisacáridos no amiláceos de reserva de la planta. La fracción soluble es variable, existiendo proporciones elevadas de la misma respecto al total de FD en frutas (38%), verduras y hortalizas (32%) y legumbres (25%). La fibra dietética soluble se caracteriza, porque gran parte de ella, sufre un proceso bacteriano de fermentación en el colon, con producción de hidrógeno, metano, dióxido de carbono y ácidos grasos de cadena corta que son absorbidos por el organismo y utilizados como fuente de energía.
La fibra dietética insoluble incluye celulosa, algunas hemicelulosas, lignina y otros polifenoles como los taninos condensados. Predomina en las hortalizas, verduras, algunas leguminosas y cereales. La fracción insoluble apenas sufre procesos fermentativos en el colon, y tiene un efecto más marcado en la regulación intestinal, con reducción del tiempo de tránsito digestivo y aumento del peso de las heces.
El contenido de fibra de diferentes alimentos de origen vegetal se puede observar en la Tabla 2.

Última actualización: del 2008
Dr. Baltasar Ruiz-Roso Calvo de Mora