Es una prueba que se utiliza para medir la presión en el interior de la vejiga urinaria, permitiendo valorar la presión intravesical en relación con el volumen de liquido (orina) vesical.
Muestra la actividad del detrusor (músculo de la vejiga urinaria), y la sensibilidad y capacidad de contracción y relajación de la pared vesical en reposo y en relación con algunos estímulos, lográndose así objetivar posibles trastornos que afecten a su normal funcionamiento.
Es una prueba muy útil sobre todo en el estudio de la incontinencia urinaria.
En general, consiste en los siguientes pasos:
Mediante esta técnica obtenemos información sobre la capacidad de la vejiga, la existencia de contracciones vesicales no controladas, la capacidad de controlar voluntariamente el deseo de orinar, etc.
La duración aproximada de esta prueba es de media hora, y no necesita de premedicación, tipo sedantes, previo a su realización.
Está indicada en el estudio de pacientes que presentan problemas vesicales del tipo de incontinencia urinaria, espasmos vesicales, etc. También puede requerirse este estudio previo a la cirugías de la vejiga.
No precisa cuidados especiales ni instrucciones previas a la exploración, ni tampoco instrucciones posteriores. Si tras su realización el paciente presentará dolor, puede administrarse cualquier tipo de analgésicos.
Son raras y leves. Lo más frecuente es la infección de orina que se produce por arrastre de gérmenes desde el exterior al introducir el catéter en la vejiga. Esta complicación se evita administrando al paciente una dosis de antibiótico justo después de la realización de la prueba.
Únicamente esta contraindicada ante la existencia de una estenosis de la uretra tan importante como para no permitir el paso del catéter.
Última actualización: del 2006
Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid