Es un proceso inflamatorio-infeccioso de la vejiga causado generalmente por gérmenes Gram (-), sobre todo E. coli, y con menor frecuencia por aerobios Gram (+) La infección suele ascender a la vejiga desde la uretra.
Es más frecuente en niñas y mujeres que niños y varones adultos, entre muchos factores debido a la cortedad de la uretra y su vecindad con el ano, lo cual permite que los patógenos lleguen con más facilidad a la vejiga, por ejemplo durante las relaciones sexuales o la manipulación uretral.
En niños puede presentarse cistitis hemorrágica por adenovirus, siendo más rara en adultos.
Clínicamente, es rara la presencia de fiebre, predominando la hematuria y los síntomas irritativos de la micción (disuria, polaquiuria, tenesmo, urgencia e urgoincontinencia, dolor suprapúbico). En mujeres es habitual su aparición tras la práctica de relaciones sexuales ("cistitis de la luna de miel")
Analíticamente podemos no encontrar ninguna alteración o bien leucocitosis leve. El sedimento de orina es de ayuda al mostrar piuria, bacteriuria y/o hematuria macro o microscópica. El patógeno responsable puede identificarse mediante el urocultivo. A menos que existan trastornos urológicos subyacentes la función renal es rigurosamente normal.
La valoración radiológica sólo es justificable si se piensa en la existencia de infección renal o anomalías genitourinarias.
La principal complicación de la cistitis aguda es la infección ascendente a la vía urinaria superior, siendo especialmente propensos a este hecho las mujeres embarazadas y los niños con reflujo vesicoureteral.
En las mujeres con cistitis aguda no complicada son justificables los ciclos antibióticos "cortos" de 1-3 días, no así en los varones, en los que por concepto todas las ITU deben considerarse complicadas. El antimicrobiano debe elegirse basándose en el urocultivo y las pruebas de sensibilidad. Cuando la respuesta no es satisfactoria se aconseja la valoración urológica. También se aconsejan los baños de asiento calientes, los anticolinérgicos y analgésicos para aliviar la sintomatología.
Suele curar rápidamente con el tratamiento antimicrobiano adecuado. Rara vez hay lesión vesical permanente.
Última actualización: del 2008
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.