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Pérdida de equilibrio y caídas

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Causas y factores de riesgo

El origen de las caídas es multifactorial. Están implicados una serie de factores de riesgo que podemos agrupar en dos tipos:

  • Factores intrínsecos, como los cambios asociados al envejecimiento, la deprivación sensorial o la existencia de enfermedades crónicas o agudas que condicionan limitación funcional.
  • Factores extrínsecos, como los factores ambientales (condiciones de la vivienda, de la ciudad), el uso inadecuado de ayudas técnicas y calzado, o la prescripción de determinados fármacos.
Factores intrínsecos

Muchos son los cambios asociados al envejecimiento que predisponen a las caídas. Encontramos una gran variedad de alteraciones en los órganos y sistemas que participan en el control postural; algunas de ellas son:

  • Reducción de la agudeza visual y alteraciones de la acomodación del cristalino.
  • Disminución de la tolerancia a la luz, y de la adaptación de la visión a la oscuridad.
  • Angioesclerosis del oído interno, que condiciona déficit auditivo.
  • Alteración de la conductividad nerviosa vestibular.
  • Disminución de la sensibilidad propioceptiva, que junto con lo anterior predispondrá a la inestabilidad.
  • Enlentecimiento de los reflejos de enderezamiento postural.
  • Patología en los pies.
  • Disminución del tono muscular.
  • Atrofia muscular y de las partes blandas.
  • Degeneración de las estructuras osteoarticulares, que junto con los dos puntos anteriores, propiciará una menor fuerza en los miembros inferiores y condicionará una predisposición a la caída.

Los procesos patológicos, ya sean enfermedades crónicas o agudas, que favorecen este síndrome geriátrico son variados:

  • Entre las distintas patologías neurológicas y psiquiátricas implicadas, encontramos: el deterioro cognitivo, los síndromes parkinsonianos, la hidrocefalia normotensiva, la depresión y la ansiedad, los accidentes cerebrovasculares, las crisis epilépticas,...
  • Entre los procesos cardiovasculares relacionados, hallamos el sincope, los trastornos del ritmo, la hipotensión ortostática, la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardiaca, ....
  • Las alteraciones del aparato locomotor también pueden estar involucradas, como es el caso de: la osteoporosis, las patologías degenerativas e inflamatorias, y las enfermedades del pie.
  • Procesos sistémicos, como infecciones, y trastornos electrolíticos o endocrinos, también predisponen a padecer caídas.

Por último, y no menos importante, no hay que olvidar que las caídas pueden ser la primera manifestación, o en otros casos, una manifestación atípica de la coexistencia de una patología aguda sistémica. Así, las infecciones, sobre todo respiratorias o urinarias, la insuficiencia cardiaca o respiratoria, etc... Pueden debutar con esta presentación clínica.

Factores estrínsecos

Entre los fármacos precipitantes de este síndrome geriátrico, encontramos una amplia variedad de medicamentos frecuentemente utilizados en el paciente mayor. Estos son:

  • Antihipertensivos.
  • Antidepresivos, como los inhibidores de la recaptación de serotonina.
  • Antiparkinsonianos.
  • Benzodiacepinas.
  • Diuréticos.
  • Psicotropos.
  • Hipoglucemiantes.

Por otra parte, los condicionantes ambientales también son muy importantes en la producción de caídas. Podemos encontrar distintos tipos, según el lugar implicado del que hablemos. Así en las casas, la existencia de:

  • suelos irregulares, deslizantes, muy pulidos,
  • zonas con luces deficientes o muy brillantes,
  • escaleras sin pasamanos o peldaños altos,
  • cuartos de baños pequeños, con bañeras altas,
  • existencia de alfombras,....

Todos propiciarán la producción de caídas.

Fuera del hogar, también podemos encontrar diferentes factores de riesgo, como son:

  • las aceras estrechas, con desniveles y obstáculos,
  • los charcos,
  • zonas mal asfaltadas,
  • semáforos de breve duración,......

Como conclusión, podemos terminar destacando, aunque parezca redundante, que a mayor número de factores de riesgo asociados, mayor será el riesgo de padecer una caída. Además, éstas son per se un factor de riesgo para que se produzcan otras. Se ha comprobado que aproximadamente las dos terceras partes de los ancianos que se caen, sufrirán una nueva caída en los próximos seis meses.

También decir que los distintos factores de riesgo adquirirán diferente importancia si se presentan en ancianos hospitalizados, que vivan en su domicilio o institucionalizados en residencias.

Última actualización: del 2006

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Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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