El origen de las caídas es multifactorial. Están implicados una serie de factores de riesgo que podemos agrupar en dos tipos:
Muchos son los cambios asociados al envejecimiento que predisponen a las caídas. Encontramos una gran variedad de alteraciones en los órganos y sistemas que participan en el control postural; algunas de ellas son:
Los procesos patológicos, ya sean enfermedades crónicas o agudas, que favorecen este síndrome geriátrico son variados:
Por último, y no menos importante, no hay que olvidar que las caídas pueden ser la primera manifestación, o en otros casos, una manifestación atípica de la coexistencia de una patología aguda sistémica. Así, las infecciones, sobre todo respiratorias o urinarias, la insuficiencia cardiaca o respiratoria, etc... Pueden debutar con esta presentación clínica.
Entre los fármacos precipitantes de este síndrome geriátrico, encontramos una amplia variedad de medicamentos frecuentemente utilizados en el paciente mayor. Estos son:
Por otra parte, los condicionantes ambientales también son muy importantes en la producción de caídas. Podemos encontrar distintos tipos, según el lugar implicado del que hablemos. Así en las casas, la existencia de:
Todos propiciarán la producción de caídas.
Fuera del hogar, también podemos encontrar diferentes factores de riesgo, como son:
Como conclusión, podemos terminar destacando, aunque parezca redundante, que a mayor número de factores de riesgo asociados, mayor será el riesgo de padecer una caída. Además, éstas son per se un factor de riesgo para que se produzcan otras. Se ha comprobado que aproximadamente las dos terceras partes de los ancianos que se caen, sufrirán una nueva caída en los próximos seis meses.
También decir que los distintos factores de riesgo adquirirán diferente importancia si se presentan en ancianos hospitalizados, que vivan en su domicilio o institucionalizados en residencias.
Última actualización: del 2006
Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.