Es la muerte inesperada y repentina de un niño menor de 12 meses de edad sin ninguna causa demostrable que lo justifique. A pesar de las investigaciones realizadas en los últimos 20 años, todavía no tenemos respuestas. En la actualidad podemos reducir los riesgos, pero desconocemos los mecanismos que llevan a la muerte.
Se han postulado numerosas teorías y en la actualidad se piensa que este síndrome no es un fenómeno único causado siempre por los mismos problemas médicos, sino que la muerte del bebé es ocasionada por varios factores diferentes. Entre los factores se pueden incluir problemas con la estimulación del sueño y una incapacidad para percibir una acumulación de dióxido de carbono en la sangre.
En los países desarrollados es la causa más frecuente de mortalidad infantil en los menores de 12 meses de edad y es más frecuente entre los 2 y 5 meses de edad. Afecta más a los niños que a las niñas y en los meses de invierno.
No hay síntomas. Los lactantes que mueren a causa del SMSL no parecen sufrir ni luchar. No existen signos de alarma que puedan predecirlo
A continuación se enumeran los factores que incrementan el síndrome de muerte súbita del lactante:
Bebés que duermen boca abajo
Bebés que duermen en la misma cama con sus padres
Bebés que tienen tendidos de cama blandos en las cunas
Partos múltiples
Bebés prematuros y de bajo peso al nacer
Bebés con un hermano que padeció muerte súbita
Madres que fuman o consumen sustancias psicoactivas
Madres adolescentes
Intervalos de tiempo cortos entre embarazos
Ausencia de control en el embarazo
Situaciones de pobreza: el bajo nivel socioeconómico es uno de los factores de riesgo más establecido.