Caries e higiene bucodental
¿Qué es?
La caries dental es una enfermedad que
destruye las estructuras del diente: el esmalte y la dentina.
Causa
En el desarrollo de las caries influyen
tres factores: los azúcares de la dieta, las bacterias
de la boca y la susceptibilidad de cada individuo.
Síntomas
La primera manifestación es un cambio de
coloración (oscuro o blanquecino) en el esmalte del
diente. A medida que pasa el tiempo aparece la rotura
del esmalte y aparece un color grisáceo. Es esta fase no
produce dolor, pero si la lesión progresa, puede afectar
al interior del diente y producir dolor intenso.
Tratamiento
Debe ser aplicado por el odontólogo. El objetivo del
tratamiento es controlar la infección (en el caso que
haya aparecido un flemón), la remineralización del
diente y el tratamiento de las complicaciones.
Prevención e higiene bucodental
La prevención debe ser desde los primeros meses de vida
del niño (con el fin de prevenir las caries del biberón
y adoptar unos buenos hábitos de salud en el niño). El
único factor sobre el que no podemos actuar es la
susceptibilidad individual a padecer caries, ya que es genético.
- Dieta: disminuir el consumo de azúcares (sacarosa),
evitar alimentos que se peguen a los dientes
(caramelos blandos y chicles), evitar el contacto
prolongado de los dientes con la tetina del biberón
(no más de 15-20 minutos por toma) y no endulzar los
chupetes con miel o azúcar. Promover la ingesta de
fibra en la dieta y no ofrecer zumos artificiales ni
en biberón.
- Higiene dental: es responsabilidad de los padres la
higiene bucal del niño hasta que este adquiera la
destreza suficiente para hacerlo solo. Se debe
realizar el cepillado dental tan pronto como
aparezcan los primeros dientes. Hasta alrededor de
los 4-5 años no se empleará pasta dental fluorada
porque se la tragan. El hilo dental es útil para
eliminar la placa interdental.
- Fluoración: es la medida más eficaz para prevenir la
caries. El flúor se almacena en los dientes antes de
que aparezcan y los hace fuertes contra la acción de
las bacterias de la boca. El flúor se puede
administrar de dos formas:
- Vía general: mediante la fluoración del agua de
consumo, es la manera más barata, inocua y eficaz,
ya que disminuye hasta el 50% de incidencia de
caries dental. Lo recomienda la OMS. También se
pueden dar suplementos de flúor desde el nacimiento
hasta los 16 años.
- Vía local: mediante colutorios con flúor a partir de
los 5-6 años de edad.
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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical