Se llama lactante al bebé menor de doce meses. En esta etapa el bebé está en constante maduración y cambio, por lo que en poco meses, se modifican sus características físicas, psicológicas y sociales. Es un cambio espectacular y fascinante donde el aprendizaje y la adquisición de habilidades, que le llevan a la autonomía, son la clave.
El periodo neonatal comprende los primeros 28 días de vida del bebé. En la mayoría de casos hay una pérdida de peso del 10% debido a la eliminación del líquido extravascular. A los 14 días el bebé recupera el peso del nacimiento.
Durante los tres primeros meses de vida va ganando unos 900 gramos al mes y crece aproximadamente 3.5 cm mensuales. Las fontanelas del cráneo, que no están cerradas, permiten que la cabeza crezca a una velocidad de unos 2 cm al mes.
El bebé sigue creciendo pero no tan rápidamente como en los primeros tres meses de vida. En estos meses aumenta unos 500 gramos y crece 2 cm al mes. Es esta etapa se van fortaleciendo la musculatura de la espalda y cuello de manera que le va a permitir sentarse alrededor de los seis meses.
El crecimiento continúa pero no es tan rápido como en etapas anteriores. El aumento de peso mensual es de unos 400-450 gramos y la talla se incrementa 1.5 cm al mes. El perímetro cefálico aumenta alrededor de 0.5 cm cada mes.
El cuerpo del bebé va madurando cada vez más y empieza el desplazamiento. En esta época puede ser normal que bebés muy gorditos no ganen tanto peso como meses anteriores porque el gateo y los primeros pasos les hace quemar energía extra.
A los doce meses el bebé inicia su autonomía otorgada por la maduración del sistema nervioso que le permite desplazarse, empezar a comer solo y las primeras palabras.