El cáncer vaginal primario es muy raro y sólo representa el 1% de todos los tumores malignos ginecológicos. La mayoría de los casos de cáncer en la vagina son el resultado de la extensión o de la progresión de un cáncer primario diferente, como el cáncer cervical o el cáncer endometrial a la vagina.
La mayoría de los cánceres vaginales primarios son carcinomas escamocelulares (85%).
Se desconoce la verdadera causa del carcinoma escamocelular de la vagina, pero hasta el 30% de los pacientes tienen como denominador común el antecedente de cáncer cervical.
Este tipo de tumor primario vaginal afecta sobre todo a mujeres por encima de los cincuenta años de edad, a diferencia de los adenocarcinomas de la vagina que se presentan mayoritariamente en mujeres más jóvenes, generalmente en torno a los 19 años de edad.
La exposición intraútero a dietilestilbestrol durante el primer semestre del embarazo como tratamiento de la amenaza de aborto predispone al desarrollo de adenocarcinoma de células claras.
El sarcoma botrioide de la vagina es un tipo de cáncer raro que se presenta principalmente en los primeros meses de vida y en la primera infancia.
La presencia de alguno de los siguientes síntomas sería indicación de valoración por un médico para descartar cáncer vaginal:
No obstante, 1 de cada 10 mujeres con cáncer vaginal son totalmente asintomáticas y se les detecta este tumor como un hallazgo durante el examen pélvico y/o citología genital.
En algunos casos es necesario completar el estudio mediante biopsia, si existe lesión macroscópica sospechosa, o colposcopia.
Aunque en algunas ocasiones se utiliza la cirugía para extirpar el cáncer, en la mayoría de los casos se trata mediante radioterapia, asociando quimioterapia concomitante si se trata de la extensión a vagina de un tumor de cuello de útero
El pronóstico del cáncer vaginal depende de la extensión de la enfermedad y del tipo de tumor, siendo la supervivencia a 5 años del 42 % y del 78 % para el carcinoma escamocelular y el adenocarcinoma, respectivamente.
Desafortunadamente no se conocen medidas preventivas eficaces, no obstante se puede lograr una detección relativamente precoz mediante la exploración pélvica y las citologías genitales anuales en todas las mujeres en edad fértil que mantienen relaciones sexuales.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.