Ha aumentado su incidencia en los últimos años, llegando a superar a la del cáncer de cervix, previamente más frecuente. Afecta a 10/100.00 mujeres/año, sobre todo por encima de los cincuenta años, y con un pico máximo a los setenta años.
El adenocarcinoma es el tipo histológico más frecuente. Siendo el adenoacantoma el de mejor pronóstico, y el carcinoma de células claras el de peor pronóstico.
Se han identificado diferentes factores de riesgo para el cáncer de endometrio:
Sin embargo los anticonceptivos orales combinados parece disminuir la aparición del cáncer de endometrio.
La clínica suele ser escasa o ausente, siendo el signo fundamental la en los estadios avanzados.
Actualmente no disponemos de posibilidades de realizar screening o despistaje del cáncer de endometrio.
El método diagnostico de elección es la biopsia endometrial, que debe realizarse ante toda metrorragia en una paciente peri o postmenopaúsica. El método ideal para obtener la biopsia endometrial es la histeroscopia que permite visualizar la lesión y realizar una biopsia dirigida. El legrado fraccionado ha pasado a ser una técnica de segunda elección.
El tratamiento es equiparable al del cáncer de cervix, dejando de ser quirúrgicos aquellos casos en los que rebasa el útero y el cervix. Estos casos se benefician más de la administración de radioterapia pélvica, asociado a hormonoterapia (acetato de medroxiprogesterona) y quimioterapia en estados avanzados o recidivas. En los casos confinados al útero el tratamiento de elección es la histerectomía asociada doble anexectomía y linfadenectomía pélvica con aplicación de Cesio radioactivo intravaginal posterior.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.