Los cambios de alimentación inherentes a todo viaje conllevan a menudo trastornos digestivos que pueden resultar muy incómodos para el viajero.

Árnica es la planta indicada para resolver la inflamación, dolor y hematomas producidos por los golpes. Por tanto, una crema o gel de árnica es un elemento imprescindible en el botiquín del viajero. Además, un buen masaje con árnica calma el dolor de las agujetas y prepara el músculo para el esfuerzo posterior. También conviene tener a mano una crema o gel de caléndula, ya que se trata de una planta que resuelve con rapidez las irritaciones de la piel, las quemaduras solares leves y que calma el ardor y picor producidos por las picaduras de los insectos. También resuelven estos problemas las cremas a base de centella asiática.
Pequeñas heridas
En el caso de pequeñas heridas y si no se tiene otro antiséptico a mano, después de lavar la herida con abundante agua y jabón y aclarar bien, se puede utilizar zumo de limón para desinfectar. Además, tiene un efecto cicatrizante. También será útil aplicar después una crema de caléndula, o de centella asiática o equinácea. El aceite de hipérico también ejerce un efecto antiséptico y cicatrizante y puede ser de gran utilidad sobre todo tipo de heridas leves, rasponazos, ampollas y para calmar los dolores musculares de las caminatas.

Los colirios a base de hamamelis son útiles para
descongestionar los ojos y calmar la irritación. Contra
las conjuntivitis alérgicas son eficaces los colirios de
eufrasia. Existen para ambos colirios presentaciones en
unidosis que para viajar son muy cómodas y aseguran la
perfecta conservación del colirio. Las lociones a base
de aciano para limpiar y desmaquillar los párpados
resultan muy refrescantes y calman las irritaciones
debidas a los factores ambientales.
El hipérico florece y muestra su máximo esplendor al final de la primavera y principio del verano. Este es el momento en que también presenta su contenido óptimo en principios activos y, por tanto, el tiempo indicado para recogerlo y preparar con él el aceite de hipérico que nos servirá durante todo el año.
Nota: el aceite tiene color rojo debido a la hipericina.