Es una enfermedad parasitaria ligada a climas cálidos y húmedos, que afecta tanto a hombres como a animales, habiéndose identificado diversas especies de caracoles dulciacuícolas como hospedadores intermedios.
Existen 5 especies que parasitan fundamentalmente al hombre, de forma que en una fase de su ciclo biológico atraviesan la piel del hospedador definitivo, para posteriormente alcanzar los vasos sanguíneos donde asientan finalmente como gusanos adultos. Se pueden clasificar según la localización en:
Debido a las potenciales complicaciones genitourinarias el grupo que más nos interesa es el de la bilharziasis urinaria. Si bien las zonas endémicas son los países tropicales, el país que presenta una más alta incidencia es Egipto, pudiendo llegar a afectar al 80 % de la población del "Alto Nilo".
La infestación se adquiere por penetración activa de las larvas a través de la piel de cualquier parte de la superficie corporal sumergida en aguas contaminadas por cercarias (rios, lagos o tierras fangosas, etc). Del tejido subcutáneo pasan por vía venosa y también linfática a hígado y pulmones, y desde ahí a través de la circulación general hacia los territorios electivos de puesta de huevos (venas intestinales o del aparato urinario)
El Schistosoma haematobium además de colonizar la vena mesentérica inferior y el plexo hipogástrico, deposita sus huevos principalmente en la vejiga, pudiendo atravesar el endotelio vascular y el espesor de aquella para enquistarse, o bien ser eliminados al exterior con la orina. Cuando estos huevos son eliminados a agua dulce templada pueden transformarse en cercarias o larvas infestantes previo paso por ciertas especies de caracoles.
La morbimortalidad de la enfermedad se debe a la reacción granulomatosa intratisular a cuerpo extraño ("Bilharzioma") con intensa inflamación y fibrosis secundaría a la migración de los huevos.
Clínicamente se pueden diferenciar tres fases sucesivas:
Aunque con menos frecuencia que el resto de las bilharziosis, el S. haematobium puede afectar al aparato digestivo ocasionando cuadros diarreicos intermitentes por proctocolitis, siendo más rara la afectación hepática, pulmonar y neurológica.
El diagnóstico se basa en la identificación de los huevos del parásito en orina y/o heces, asociado a la presencia de eosinofilia y positividad de los test inmunológicos para bilharziosis. En la cistoscopia se pueden observar imágenes típicas en "granos de arena", realizándose a veces biopsia vesical y/o rectal. Las pruebas de imagen ofrecen también imágenes típicas de "vejiga de porcelana" o "ureteritis cálcica".
El tratamiento se realiza fundamentalmente con praziquantel, existiendo otras alternativas medicamentosas. Sin embargo, puede requerirse la resolución quirúrgica de las secuelas genitourinarias secundarias a los procesos fibróticos.
Como complicación es destacable la posible malignización tumoral de la "vejiga bilharziásica", asociándose a una mayor incidencia de cáncer vesical escamoso.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.