Se manifiesta por lesiones papulo-pustulosas en glande y surco balanoprepucial que al evolucionar dejan una superficie eritematosa circunscrita y exudativa.
La diabetes, la obesidad, la inmunosupresión y el tratamiento con antibióticos de amplio espectro son factores predisponentes.
Suele acompañarse de discreta sensación de escozor y picor. En ocasiones aparece eritema transitorio y escozor después de mantener contacto sexual no protegido con una mujer que presente una vulvovaginitis candidiásica.
El examen al microscopio de raspados de la piel en solución de hidróxido potásico muestra grumos de esporas de pequeño tamaño y filamentos miceliales finos.
En la mayoría de los casos la terapéutica tópica es suficiente con diferentes derivados imidazólicos (clotrimazol, miconazol, etc) durante aproximadamente 1 semana. El ketoconazol puede administrarse tópicamente y por vía oral, fundamentalmente en procesos recidivantes, pero tiene la desventaja de precisar tratamiento prolongado (7-10 días). Más cómoda es la administración de los modernos derivados triazólicos, como el fluconazol en dosis única de 100-150 mg vía oral también ante procesos recidivantes.
Se precisa tratamiento de la pareja sexual. No siendo raro que haya infecciones en "ping-pong" entre los compañeros sexuales.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.