Ejercen su acción anticonceptiva a diferentes niveles:
A diferencia del "método secuencial" que en las primeras pastillas incluye sólo estrógenos y en las segundas una combinación de estrógenos y progestágenos, el "método combinado", que es el más utilizado, combina un estrógeno y un progestágeno en todos los comprimidos.
A su vez, se puede distinguir entre el "método trifásico" que utiliza tres tipos de pastillas con diferentes dosis de estrógenos y progestágenos a lo largo del ciclo, y el "método monofásico" que usa la misma dosis de estrógenos y progestágenos en todas sus pastillas.
La tasa de fallos tomando adecuadamente los anticonceptivos orales es del 0,1 % año/mujer.
Podemos distinguir diferentes tipos de anticonceptivos orales según el tipo de progestágeno y de la dosis de estrógenos empleada:
Cuanto menor es la dosis de estrógenos mayor es el riesgo de "spotting", es decir de sangrado interciclo.
En la mayoría de los casos, tras la supresión de los anticonceptivos orales se restablecen rápidamente y con normalidad las fases del ciclo genital, y por tanto la fertilidad. Además, también se pueden producir curaciones de esterilidad, como en los casos asociados a endometriosis.
La píldora anticonceptiva es un método eficaz para prevenir tanto el embarazo eutópico como el ectópico.
Si se interrumpe la ingesta de anticonceptivos orales antes de la concepción no se ha demostrado un aumento de la incidencia de malformaciones, aunque sí de embarazos gemelares. Si persiste la ingesta tras la concepción, si se ha objetivado un aumento en la incidencia de malformaciones, siendo la más frecuente la masculinización de fetos hembra asociada a la toma de preparados "androgénicos".
Después de finalizada la gestación se puede comenzar un tratamiento con anticonceptivos orales transcurridos 6 meses, siempre que no haya lactancia natural. Tras un aborto se puede comenzar a las 2 semanas.
Desde el punto de vista ginecológico, se ha evidenciado que los anticonceptivos orales:
No parecen tener un efecto favorable sobre la hipertensión arterial, pudiendo inducirla o exacerbarla, si ya existiese.
Los anticonceptivos orales son un factor de riesgo para la enfermedad tromboembólica y el infarto de miocardio. En este sentido, el principal factor de riesgo son los estrógenos y sus dosis al producir una situación de "hipercoagulablidad".
Dermatológicamente pueden producir hiperpigmentación, si bien mejoran el acné, la alopecia y el hirsutismo debido a su efecto "antiandrogenico".
Los efectos metabólicos indeseables se deben a los progestágenos que son aterogénicos, y en mayor medida cuanto mayor es el "efecto androgénico". Por el contrario, los estrógenos son antiaterogénicos, ya que disminuyen el "colesterol malo" (LDL-colesterol) y aumentan el "colesterol bueno" (HDL-colesterol).
En 5-30 % de los casos se ha observado una disminución del deseo sexual, de la líbido y de la capacidad del orgasmo.
La dismenorrea suele ceder con la administración de anticonceptivos orales.
Pueden considerarse contraindicaciones para la toma de anticonceptivos orales:
Por lo tanto, antes de comenzar un tratamiento con anticonceptivos orales es precisa la realización de una historia clínica y un examen físico, así como de una serie de exploraciones complementarias que deben ser valoradas por un médico especialista en ginecología.
Se ha demostrado que la administración de dosis bajísimas de progestágenos es eficaz como medida anticonceptiva (tasa de fallos d 1-4 % año/mujer), evitando los efectos indeseables asociado a los estrógenos, si bien tiene el inconveniente de ocasionar importantes irregularidades menstruales. Su principal indicación sería en el posparto con lactancia y en mujeres cardiópatas.
Se trata de una inyección de estrógenos y progestágenos de depósito con un tiempo de eficacia de 25 días que se aplica en el 8º día del ciclo. Son de cómoda aplicación, si bien acortan los ciclos menstruales y prolongan el sangrado genital. Además, la dosis es relativamente alta para un uso continuado en el tiempo.
Consiste en la administración de acetato de medroxiprogesterona cada 3-6 meses, comenzando en los 5 primeros días del ciclo o inmediatamente posparto o postaborto. Es eficaz como medida anticonceptiva con una tasa de fallo de 2% año/mujer. No obstante, modifican mucho el ciclo menstrual, tiene una alta tasa de abandono que llega a superar el 50 %, con una reversibilidad completa tardía.
Existen muchas medidas, si bien la más aconsejable es la administración de Neogynona a dosis de 2 comprimidos cada 12 horas durante 48 horas, o bien la colocación de un DIU como método de segunda elección. La intercepción postcoital es más efectiva si se lleva a cabo en las primeras 48 horas tras el coito.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.