Los dientes constituyen nuestras arcadas dentarias, forman parte de nuestra sonrisa, configuran nuestra cara y son, por tanto, nuestra tarjeta de identidad. No existen caras ni sonrisas ni mordidas exactamente iguales.
Nuestros dientes, estos elementos tan únicos, se disponen en forma de arco en el maxilar o arcada superior y en un arco mandibular o arcada inferior.
La dentadura humana puede estar conformada por 28 ó 32 dientes dado que, en algunos casos, no llegan a formarse o a erupcionar los terceros molares (muelas del juicio o cordales).
Un diente puede dividirse anatómicamente en tres partes:
La corona o parte visible del diente, la raíz que une el diente con el hueso y la encía y el cuello o zona de unión entre la corona y la raíz.
Los dientes están formados por diferentes tejidos que, en su mayor parte, son de gran dureza excepto la pulpa dentaria.
El esmalte recubre la corona y tiene un color blanco azulado. Tiene gran dureza llegando a un valor de 8 en la escala de dureza de Moss (donde el diamante puro alcanza el 9). El grosor del esmalte entorno a la corona varía, siendo mayor en la zona implicada en la masticación (cúspides y bordes incisales). El grosor va descendiendo conforme nos acercamos al cuello dentario.
El esmalte es un tejido de gran mineralización, un 96%, con sólo un 1% de componente orgánico y un 3% de agua.
Los minerales inorgánicos que predominan son calcio y fósforo.
La dentina conforma la mayor parte del diente. En la corona está recubierta por el esmalte y en la raíz por el cemento. En el interior del diente la dentina delimita la con la cavidad pulpar Tiene un color amarillo pálido.
Está compuesta por un 70% de material inorgánico, 20% orgánico y 10% de agua.
Pulpa dental es la parte vital del diente. Contiene capilares, terminaciones nerviosas, colágeno, células indiferenciadas y proteínas.
Ocupa la cámara pulpar de la corona y los conductos radiculares en la raíz.
Cemento dentario recubre la raíz. En su cara interna delimita con la dentina y en su cara externa con el ligamento periodontal que une el diente al hueso y a la encía.
Está compuesto en un 65% por material inorgánico, 23% orgánico y un 10% por agua.
Una vez que conocemos su composición y la estructura de un diente conozcamos las peculiaridades de los dientes por su morfología y las funciones que confiere ésta.
Los dientes los dividimos en 4 grupos fundamentales; incisivos (centrales y laterales), caninos, premolares (primeros y segundos) y molares (primero, segundo y tercero).
Los incisivos
Hay dos incisivos centrales o paletas y dos laterales por arcada (superior e inferior). Presentan una corona que finaliza en unbordeincisal (cortante) recto.
Los incisivos participan en el corte y desgarro de los alimentos. Constituyen el sector anterior de la boca junto con los caninos y los premolares formando la llamada línea de la sonrisa, de vital importancia estética.
Hay dos en la arcada superior y dos en la arcada inferior.
Presentan una corona de forma cónica y puntiaguda.
La raíz del canino es la más larga del resto de dientes y también tiene morfología cónica. Está morfología le confiere estabilidad y la función de desgarro de los alimentos.
Hay cuatro en la arcada superior y cuatro en la arcada inferior. Pueden presentar una o dos raíces. Su función es la de triturar los alimentos. En tratamientos de ortodoncia es frecuente su extracción para ganar espacio en la arcada.
En total serían doce molares o muelas, seis en la arcada superior y seis en la arcada inferior si estuvieran presentes los terceros molares o muelas del juicio. En la mayoría de la población encontramos ocho muelas como consecuencia de la extracción o la no existencia de las muelas del juicio. Son los dientes más grandes de la boca siendo su superficie de masticación la más amplia. Las muelas pueden tener de dos a cuatro raíces e incluso una única raíz en algún caso. Su función específica sería la de trituración y masticación de los alimentos.