Enfermedad parasitaria rara en países occidentales, sobre todo debida a viajes a zonas tropicales o en inmigrantes.
El contagio se transmite al ingerir los quistes del parásito, por ejemplo al beber agua o comiendo fruta. Su presencia en el humano no siempre produce síntomas. Si los produce, suele asentar sobre el aparato digestivo en forma de diarreas.
Puede aparecer en la vía urinaria dando como síntoma la presencia de sangre en la orina o produciendo colecciones de pus en los riñones (mucho más raro).
El diagnóstico se produce al examinar el parásito en heces o en los tejidos afectos.
El tratamiento se realiza con yodoquinol o metronidazol.