Una vez extraído el niño, comienza el periodo de alumbramiento. En principio la actitud debe ser expectante, hay que aguardar a que la placenta se desprenda.
Tras comprobar que la placenta se ha desprendido, se solicita a la paciente que haga esfuerzos para contraer la prensa abdominal a fin de lograr que la expulsión se complete. Se puede ayudar a dicha expulsión, comprimiendo sobre el útero y con la otra mano se recibe la placenta, procurando que no salga muy violentamente, pues se pueden romper las membranas y quedar retenidas.
Después de revisarse la placenta y las membranas se colocará la placenta en la mesa del instrumental sobre la cara fetal y la cara materna, debe ser cuidadosamente observada, limpiándola con una gasa. Se debe comprobar que no faltan restos que hayan podido quedar dentro.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.