La patología benigna de la mama es más frecuente que el cáncer de mama, así es importante su adecuado conocimiento para poder diferenciarla de éste.
Podemos distinguir:
Es la inflamación de la mama. Su forma más común es la "mastitis aguda puerperal" asociada a la lactancia. Se caracteriza por dolor, aumento de tamaño e inflamación de la mama acompañado de linfangitis mamaria y fiebre, con potencial capacidad para progresar y desarrollar un absceso.
Debe distinguirse del cáncer inflamatorio de mama, que no se acompaña de fiebre.
El tratamiento se basa en la administración de medidas locales, antiinflamatorios y antibióticos.
Es el dolor mamario cíclico que aumenta antes de la menstruación, y típicamente relacionado con la mastopatía fibroquística. Debe distinguirse de la mastalgia o dolor mamario general.
Siempre que exista dolor mamario se debe descartar la existencia de una anomalía mamaria subyacente.
Es la enfermedad más frecuente de la mama. Es una enfermedad benigna y crónica que se caracteriza por una proliferación del estroma y del parénquima mamario, posiblemente debido a un desequilibrio hormonal con un exceso de estrógenos, que da lugar a la formación de quistes palpables dolorosos.
El dolor suele afectar a las dos mamas, empeora antes de la menstruación y mejora con la regla, así como con el embarazo y la lactancia.
Sólo la mastopatía fibroquística "proliferativa atípica", que es la menos frecuente, aumenta el riesgo de cáncer de mama.
El diagnóstico, además de en la clínica y en la exploración física, se basa en la ecografía o mamografía (según la edad de la paciente), así como en el estudio microscópico secundario a la punción aspiración con aguja fina o biopsia.
Generalmente, no precisa de tratamiento. Puede mejorar con la administración de progestágenos en la segunda mitad del ciclo.
Es un tumor benigno muy frecuente, llegando a representar la 3ª patología más frecuente de la mama, después de la mastopatía fibroquística y del cáncer de mama. Es un tumor que afecta sobre todo a mujeres jóvenes entre los 15 y 35 años. Suele aparecer como un nódulo, firme, indoloro, bien delimitado, rodadero, y es estrógeno dependiente, pudiendo aumentar de tamaño durante el embarazo.
Debido a la densidad de la mama, en estas pacientes es más aconsejable la realización de un Ecografía en lugar de una mamografía, que deberá seguirse de una punción aspiración con aguja fina (PAAF).
La conducta puede ser expectante en mujeres menores de 30 años si el tumor no sufre variaciones. No obstante, en mujeres mayores de 40 años, o si hay variaciones en el tumor, o si existe cualquier duda diagnostica se recomienda la extirpación quirúrgica.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.