Hoy en día, un mito muy de moda, pero no justificado, es
clasificar a los alimentos en función de si engordan o
de si adelgazan. Además, la industria alimentaria ha
utilizado este filón para producir alimentos light,
alimentos bajos en calorías o alimentos para perder
peso. Toda esta sobreinformación puede confundir al
consumidor y muchas veces conducir a todo lo contrario:
a una alimentación desequilibrada y dañina para nuestra
salud.
TODOS los alimentos, excepto el agua,
aportan calorías. Por lo tanto, se engorda cuando el
consumo de energía total es mayor al gasto, y se
adelgaza cuando el consumo es menor al gasto.
Existe la falsa creencia de alimentos que
adelgazan como, por ejemplo, el beber zumo de limón en
ayunas o tomar alimentos con energía negativa. También
es falsa la creencia de que los alimentos light
adelgazan. El concepto light significa que han
disminuido una parte de la energía total del producto,
es decir, han rebajado las calorías, pero esto no
significa que no aporte calorías. Por lo tanto, si se
abusa de estos productos, se aumentan las calorías
totales de la dieta y se tiende a engordar.
La
creencia de que los cereales (pan, pasta, arroz, maíz,…)
engordan también es falsa. Los cereales son la base de
nuestra alimentación y se deben consumir a diario.
Aportan muy poca grasa y son ricos en azúcares
complejos. Los azúcares o hidratos de carbono son la
energía que necesita nuestro cuerpo para funcionar. Y si
son complejos se absorben más lentamente y no producen
picos de azúcar en sangre. La cantidad de pan consumida
en el día es lo que va a hacer que engordemos pero no es
el pan en sí mismo el que nos haga engordar. Tampoco
engordan los frutos secos por ellos mismos. Además, los
frutos secos tienen efecto saciente que pueden ayudar a
reducir el peso, pero si se consumen en grandes
cantidades y como suplementos de nuestra alimentación,
nos harán ganar peso.
En definitiva, en el global
de la dieta se consumen distintos alimentos y en
distinta cantidad, y lo que influye en el peso es la
dieta de todo el día y no un alimento por él mismo.