Estrategias Para lograr unos buenos hábitos
¿Cómo lograr una alimentación saludable
La alimentación es un proceso que nos acompaña a lo largo
de la vida y nos ayuda a cubrir todas las
necesidades
La alimentación como acto consciente debe aportar los
nutrientes necesarios propios de cada etapa y así lograr
que el crecimiento y desarrollo tanto físico como mental
se produzca de forma adecuada. La elección de los
alimentos debe ser correcta para adquirir unos buenos
hábitos. Éstos forman lo que se denomina el
comportamiento alimentario y, de ellos dependerá el
estado de salud de cada persona.
Entorno a la alimentación existen muchos factores que
influyen en la elección de los alimentos.
Estas connotaciones pueden ser afectivas, religiosas, de
identificación social,...
Estrategias Para lograr unos buenos hábitos
1 Implicar a los niños
- A la mayoría de los niños les gusta participar en la
elección, compra y cocinado de los alimentos.
- Elaborar juntos los menús familiares resulta un gran
aprendizaje para el niño.
- Se puede enseñar de forma didáctica y divertida.
Desde la compra en el mercado se puede ayudar al
niño a conocer los alimentos naturales.
- En la cocina puede participar en la elaboración del plato.
- Se debe educar al niño para que aprenda a
responsabilizarse sobre los alimentos que come.
2 Dar un buen ejemplo
La mejor manera de estimular al niño a comer
saludablemente es dándole ejemplo. Los niños imitan a
los adultos que ven diariamente. El mensaje que se envía
a los niños sobre alimentación dependerá de las
conductas alimentarias de sus padres. Los hábitos son
conductas que se aprenden, por lo tanto, los padres se
deben esforzar a mantener una alimentación saludable.
- Comer variedad de alimentos y utilizar formas
de cocción saludable tipo plancha, horno, papillote,
vapor, hervido, guisado y no abusar de fritos o rebozados
- Preparar platos con una presentación atractiva.
Se recomienda variedad de color para mejor aceptación.
- Limitar el consumo de comidas rápidas o
platos precocinados y consumir alimentos frescos.
- Limitar el tamaño de las porciones y evitar
comer demasiado. Es importante desde niños enseñar a
regular la saciedad y evitar el picotear.
- Mantener una actitud positiva frente la
comida y evitar sentimientos negativos promovidos
por modas como la estética del cuerpo perfecto.
- No sobornar o recompensar a los niños con
comida. Evitar usar el postre como recompensa
por haber comido la comida.
3 Incluir en el menú alimentos variados
Para lograr una alimentación completa se debe consumir
alimentos de todos los grupos básicos (lácteos, cereales
y farináceos, fruta, fruta seca, verdura, legumbre,
carne, pescado, huevo, aceite de oliva, etc.).
La comida familiar ofrece la oportunidad de conocer
alimentos nuevos y los gustos individuales con sus
preferencias y aversiones.
En un menú familiar se debe potenciar:
- La fruta fresca como postre y como
complemento en desayuno y merienda.
- El consumo de verdura y hortalizas como
primer plato o como guarnición del segundo plato.
- El consumo de legumbre y fruta seca. La fruta
seca es una alternativa muy nutritiva ideal a los
caramelos o gominolas.
- El consumo de lácteos en forma de leche,
yogur y queso. Se debe reducir como postre habitual
en las comidas las cremas de chocolates y mousses.
- El consumo de pescado.
- El consumo de pan en todas las ingestas. Se
debe dar prioridad al bocadillo frente a la bollería
y pastelería ya que es un alimento muy completo y nutritivo.
- Utilizar aceite de oliva virgen.
- El consumo de agua como bebida en las
ingestas principales. Los zumos de fruta y el agua
se deben potenciar y son la alternativa ideal frente
a las bebidas refrescantes y azucaradas tipo colas,
limonadas y naranjadas
4 Respetar un horario para las comidas
Repartir las ingestas a lo largo del día entre 5 ó 6
tomas ayuda a equilibrar la alimentación y evita el
picotear o realizar ingestas muy abundantes. Se
recomienda: un primer desayuno en casa, un segundo
desayuno en la escuela, comer, merendar, cenar y a veces
consumir un lácteo antes de irse a dormir.
Un patrón alimentario saludable en el niño
Se debe mantener una alimentación variada repartiendo los
distintos grupos de alimentos en las ingestas diarias.
Desayuno:
- El desayuno es la primera ingesta del día. Desayunar
correctamente ayuda a distribuir la energía a lo
largo del día y mejora el rendimiento intelectual y físico.
- El desayuno en los niños se puede repartir en dos
tomas; una primera en casa y otra a media mañana en
la escuela. Un desayuno completo debe estar compuesto:
- Lácteos: leche, queso o yogur
- Farináceos: pan, tostadas, cereales, galletas
tipo maría
- Fruta: fresca (entera, troceada o en zumo)
- También se puede utilizar alimentos proteicos
como (jamón york, serrano, atún).
A media mañana se debe consumir un farináceo
(pan, galletas, cereales) y un lácteo (yogur
o queso).
Comida:
- La comida es la ingesta del día con mayor variedad
de alimentos.
- Farináceos: pasta, arroz, patatas y
legumbres, Verduras y hortalizas
- Alimentos proteicos: carne, huevo, aves y pescado
- Fruta y/o lácteos
Merienda:
- Se recomienda farináceos (galletas, pan), lácteos
(yogur, leche o queso) y/o fruta (entera o en zumo natural).
Cena:
- Deben estar presentes los mismos grupos básicos de
alimentos que en la comida pero la cena debe ser más
ligera y con preparaciones de fácil digestión