Para un perfecto desarrollo ponderoestatural del bebe es importante la cantidad de principios inmediatos que se aporta en su dieta a lo largo de crecimiento, por lo que vamos a describir a continuación su aporte mánimo necesario, así como el aporte óptimo y el nocivo.
Aporte mínimo de proteínas para el lactante sano: 1,5 gramos/kg de peso/día.
Aporte óptimo: 2 gramos/kg de peso/día.
Aporte nocivo: > 5 gramos/kg de peso/día.
Es muy importante que reciban la cantidad adecuada de aminoácidos esenciales. La lactancia materna y la artificial los facilitan, aunque se considera que la leche de vaca posee el patrón ideal.
Aporte aproximado de hidratos de carbono para el lactante sano en el primer semestre: 60 gramos/día.
Aporte aproximado de hidratos de carbono en el segundo semestre: 95 gramos/día.
Estos hidratos de carbono deben administrarse principalmente en forma de lactosa, sobre todo en los primeros 6 meses de vida, lo que se consigue con la lactancia.
Aporte aproximado de grasas para el lactante sano en el primer semestre: 31 gramos/día.
Aporte aproximado de grasas para el lactante sano en el segundo semestre: 30 gramos/día.
El 3-6% de las grasas deben ser en forma de ácido linoleico (0,5-1 gramos/kg/día).
El hierro se encuentra en mayor cantidad y se absorbe mejor en la leche materna que en las fórmulas artificiales. En principio, el lactante tiene suficientes reservas de hierro para los 4 a 6 primeros meses.
El calcio y el fósforo se presentan en una proporción más adecuada para el lactante en la leche materna que en la artificial, los amamantados sufren menos hipocalcemias que los lactados con fórmula artificial.
La vitamina D es necesaria para evitar el raquitismo. Los niños alimentados al pecho y expuestos adecuadamente al sol, presentan con menos frecuencia hipovitaminosis D (carencia de vitamina D, vitamina esencial para la correcta osificación del esqueleto). Los niños de piel oscura, los celíacos y los que padecen fibrosis quística , entre otros, podrían necesitar suplementos de vitamina D, sea cual sea su forma de lactancia.
La vitamina K se administra sistemáticamente a todos los recién nacidos en el paritorio para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido.
Las vitaminas A y B se encuentran en cantidades adecuadas y similares en leches materna y artificial. La vitamina C es más abundante en leche materna que en leche de vaca.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.