
Los hábitos y estilos de vida saludables son una parte fundamental del aumento de la esperanza de vida en los últimos decenios.

Los principales factores que llevan a diferencias en las necesidades nutritivas en la tercera edad respecto del adulto joven provienen básicamente de tres esferas:

Contrariamente a lo que a menudo se considera, los requerimientos nutricionales de los ancianos difieren relativamente poco a los de los más jóvenes.

La alimentación saludable para las personas de la tercera edad pasa por tener en cuenta ciertas recomendaciones.

Nutrición enteral aquella que se administra a través de una sonda nasogástrica y los preparados parenterales