
En los primeros manuscritos de medicina china hallados en las tumbas de Mawangdui que datan de la segunda centuria antes de nuestra era ya aparecían textos especializados en obstetricia.
La finalidad de estos tratamientos era la de mejorar la fertilidad de la mujer y preservar la salud de su futuro hijo, no la de ella misma puesto que en esta época el papel de la mujer era totalmente secundario y ligado a su maternidad .Más tarde son conocidos los textos de Hua Tuo (110-208) y especialmente los del famoso médico Sun Si Miao (581-682) que trabajó específicamente en los temas ginecológicos enfatizando la importancia de regular el ciclo menstrual.
Desde entonces numerosos textos clásicos y actuales han
incidido en el papel primordial de la acupuntura en este
tipo de patología y millones de mujeres de todo el mundo
la usan de forma habitual para tratar distintos tipos de
disfunciones y patologías en esta área..
Además
varios equipos de investigadores en todo el mundo
trabajan en este campo dando como resultado diversos
estudios muy positivos que abren nuevas vías de
colaboración de la acupuntura con la medicina convencional.
Las patologías de la mujer en la que usamos más la
acupuntura en la actualidad son:
Además en la actualidad tenemos clara evidencia de que aplicar acupuntura conjuntamente a los tratamientos habituales de fertilización in vitro aumentaría en un embarazo más el resultado por cada 10 mujeres tratadas.
Como hemos visto, la acupuntura puede y debe jugar un papel importante en coordinación con las terapéuticas convencionales no sólo por su acción beneficiosa sino también porque su uso no comporta un aumento en la farmacología del paciente.
En ginecología y obstetricia la acupuntura aporta una acción muy positiva en distintas patologías y disfunciones por su efecto sobre el sistema nervioso central, sobre el sistema hormonal y sobre el sistema autonómico que rige los órganos internos.