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Aborto

El aborto se define como la terminación de la gestación antes de las veinte semanas, pudiéndose diferenciar en precoz (el más frecuente) o tardío según si ocurre antes o después de las veinte semanas, respectivamente.

Dentro de las causas del aborto las anomalías ovulares, y dentro de estas las alteraciones cromosómicas representan su causa más frecuente. Diferentes afecciones maternas (infecciones, enfermedades crónicas graves, endocrinopatías, desnutrición, tabaco, alcohol, toxinas ambientales), alteraciones inmunológicas (anticuerpos antifosfolipidos), alteraciones cervicouterinas también son causas de aborto. La insuficiencia del cuello uterino es la causa más frecuente del aborto tardío habitual.

La "amenaza de aborto" se caracteriza por la aparición de metrorragia y dolor hipogástrico en las primeras veinte semanas de gestación sin contracciones uterinas o muy leves, permaneciendo el orificio cervical interno cerrado. De las mujeres con "amenaza de aborto" lo hace menos de la mitad y no tiene porque asociar daño fetal en los nacidos tras la misma.

Se puede hablar de "aborto en curso" cuando aparecen contracciones uterinas y se modifica el orificio cervical interno.

Como consecuencia de la dinámica uterina y de la apertura del orificio cervical interno el aborto se hace inevitable.

Según haya o no expulsión completa de los restos ovulares y por tanto el útero esté o no vacío se puede diferenciar el aborto en "completo" o "incompleto". En general se precisa de un legrado evacuador para asegurar el total vaciamiento uterino.

La aparición de tres o más abortos consecutivos o cinco alternos caracteriza al "aborto recurrente o habitual". En tal caso se deben estudiar posibles alteraciones cervicouterinas, enfermedades metabólicas y cariotipo de los progenitores.

El "aborto diferido" se define por la retención en el útero de los productos de la concepción durante más de cuatro semanas posteriores a la interrupción de la misma. Su potencial peligrosidad viene dada por el riesgo de coagulación intravascular diseminada debida a la liberación de tromboplastinas placentarias.

El diagnostico del aborto, además de por las manifestaciones clínicas anteriormente descritas se basa en el test de embarazo (descenso progresivo de los niveles de HCG-B en sangre) y en los datos ecográficos.

La ecografía es el método diagnostico de elección permitiendo comprobar si existen movimientos cardiacos embrionarios (en la "amenaza de aborto"), o bien éstos están ausentes (en el "aborto inevitable o inminente"), así como la posible presencia de restos embrionarios (en el "aborto incompleto").

El reposo relativo y la abstinencia sexual son la base del tratamiento de la "amenaza de aborto", no habiéndose demostrado la utilidad de los progestágenos ni de los uteroinhibidores.

El aborto requiere la realización de legrado bajo anestesia general, pudiendo en los "abortos diferidos" (más de 12 semanas) administrar previamente al legrado prostaglandinas para inducir el parto y provocar la dilatación cervical. No debe olvidarse la administración de inmunoglobulina anti-D en aquellos casos que esté indicada.

Última actualización: del 2006

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Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.
J.Emilio Hernández Sánchez.Médico Residente Urología.H.Clínico San Carlos.Madrid.
M.Angel Alonso Prieto.Médico Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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