Estudio electrocardiográfico. Electrocardiografía.
Registro de la actividad eléctrica del corazón mediante el empleo de un electrodo que recoge la señal eléctrica de una determinada zona del corazón y de un cardiógrafo que recoge dicha actividad en forma de gráfica impresa sobre papel.
El estudio se realiza en salas que dispongan de un electrocardiógrafo.
El paciente permanece tumbado sobre una camilla de exploración. Se le solicita que desnude el torso, brazos y tobillos y que se desprenda de los objetos metálicos que lleve consigo. Se limpian las zonas desnudas con un algodón empapado en alcohol y se colocan diferentes electrodos en una posición predeterminada sobre dichas zonas. Se solicita al paciente que permanezca inmóvil y que contenga la respiración en determinados momentos del estudio.
Los electrodos, conectados al cardiógrafo, enviarán las señales eléctricas que recojan y las trasmitirán al cardiógrafo que irá transcribiendo una gráfica sobre papel de las diferentes señales eléctrica que reciba.
El estudio tiene una duración de unos 15 minutos.
El estudio no requiere de preparación previa por parte del paciente.
Se aconseja evitar el ejercicio, las situaciones de estrés y la toma de estimulantes como la cafeína o el tabaco antes del estudio para evitar que el registro resulte alterado.
Determinados fármacos pueden alterar el resultado del registro por lo que el paciente deberá comunicar si realiza algún tipo de tratamiento antes de la realización del estudio.
El registro electrocardiográfico es indoloro para el paciente.
Puede sentirse una sensación fría en la zona de aplicación del algodón impregnado en alcohol.
En algunos paciente sensibles pueden aparecer señales por hipersensibilidad (dermatitis por contacto) en las zonas de contacto con el electrodo que suele desaparecer de forma espontánea en las próximas horas.
El estudio electrocardiográfico es una prueba segura, sin riesgos.
Dermatitis de contacto (alergia) en la zona donde se colocan los electrodos.
No existen contraindicaciones para el estudio
La actividad eléctrica del corazón es la responsable de su funcionamiento. Su registro permite detectar alteraciones del ritmo, la frecuencia (o número de latidos por minuto) y detectar zonas del corazón que no reciben impulsos eléctricos o los reciben de forma insuficiente o anormal.
El estudio permite por tanto detectar alteraciones como bradicardia (frecuencia cardiaca lenta), taquicardia (frecuencia cardiaca rápida), bloqueos (impulsos eléctricos que no se trasmiten o se trasmiten de forma alterada), infartos (zonas del corazón que no responden a los impulsos eléctricos), etcétera; las cuales deberán ser estudiadas posteriormente con estudios más específicos.
El registro electrocardiográfico es el estudio básico empleado en Cardiología.