
Ayurveda es la ciencia de la vida y la longevidad. Ayu significa vida y Veda significa conocimiento.
Ayurveda es un sistema médico holístico, es decir, trata el cuerpo como un todo integral, compuesto por mente, cuerpo y alma. La mente y el cuerpo están muy ligados y su relación es la base de la salud. Lleva practicándose ininterrumpidamente en el continente asiático desde hace más de 4.000 años. Se aplica en todos los campos de la medicina y en si misma es considerada una medicina en oriente.
Lo más importante en Ayurveda no es la patología en sí, sino la causa. El terapeuta Ayurveda enfatiza en los factores internos que hay detrás de la enfermedad, estudiando los factores que han hecho que la enfermedad se haya manifestado. Para la medicina ayurveda si los humores biológicos, llamados Vata, Pita, Kapha están en equilibrio, la enfermedad no se hace presente.
Uno de los principios fundamentales del Ayurveda es que el universo es el macrocosmos y el hombre es el microcosmos. Todo lo que hay en el macrocosmos (universo) se encuentra en el microcosmos (hombre).
Los constituyentes básicos que existen en el universo –
hombre son 5 elementos: Éter (Akasha), Aire (Vayu),
Fuego (Agni), Agua (Jala o Apa) Tierra (Prithvi).
Estos 5 elementos están representados en nuestro cuerpo
a través de los tres humores biológicos o doshas: Vata,
Pita y Kapha. Estos tres doshas actúan tanto a nivel
físico como a nivel mental.
Es muy importante que los cinco elementos estén en equilibrio. Un exceso de éter puede producir osteoporosis o una disminución de este elemento puede producir hipertrofia. Un exceso de aire taquicardia y una disminución puede producir por ejemplo parálisis. Un exceso de fuego puede producir fiebre por ejemplo o una disminución de fuego puede producir anemia. Un exceso de agua puede producir edema, pleura y una disminución de este elemento deshidratación. Un exceso de tierra puede producir tumores, obesidad y su disminución deformidades.

Para mantener la salud y prevenir la enfermedad, el terapeuta Ayurveda tiene en cuenta la constitución de cada persona, la dieta, la oleación o masaje, la edad, la estación del año, la rutina diaria.
La constitución de una persona (Prakruti) se decide en el momento de la concepción y dependiendo del elemento dominante (dosha), la persona tiene unas características específicas físicas, fisiológicas y psicológicas.
Dieta, para seguir una buena dieta hemos de tener en cuenta los ciclos de la naturaleza, es decir, las estaciones y comer los alimentos que se corresponden en cada estación. También hemos de considerar nuestra edad y si tenemos algún dosha desequilibrado, hemos de comer aquellos alimentos que nos ayuden a recuperar el equilibrio y mantenerlo.
La base de la dieta Ayurveda son cereales, legumbres,
verduras, frutas y siempre va acompañada de especies e
infusiones.
Oleación. Hay dos tipos de oleación: la
interna y la externa.
La interna es tomar substancias oleosas para nutrir nuestro cuerpo. La externa es aplicar al cuerpo substancias oleosas, masaje, a lo largo de toda la vida. Las substancias que se utilizan son ghee, aceite de sésamo o cuando hay alguna patología aceites medicados con plantas.
Hacerse oleación es bueno para la piel, los ojos, reduce
el dolor en el cuerpo, mejora el tono muscular, mejora
la memoria y el intelecto. Ayuda a aumentar Agni.
Hay diferentes tipos de oleaciones: Abhyanga (todo el
cuerpo), Shirobhyanga (en la cabeza), Padabhyanga (en
los pies), Kati Basti (en la espalda), etc.
Hay oleaciones según la patología o desequilibrio de los doshas: Karnapooran: previene de la sordera, rigidez en el cuello y en el maxilar, tinitus. Netra Basti: sequedad del ojo. Shirodhara: migrañas, depresión, estrés, insomnio. Saunas con vapor medicado con plantas; aplicación de mascarillas de hierbas, etc.
Sabemos y percibimos que estamos SANOS cuando tenemos equilibrio tanto a nivel físico (nos sentimos bien, sin dolor, con energía y buen apetito), a nivel mental (nuestra memoria y poder de concentración es optimo) y a nivel espiritual (nos sentimos en paz).