Seguridad y Medio Ambiente FUNDACIÓN MAPFRE

Especial Medio Ambiente 2009

8.3 Entrevista GEMMA DURÁN. Autora del libro Empresa y medio ambienteDESPUES DE KIOTO

Profesora titular del Departamento de Estructura Económica y Economía del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Madrid y autora de Empresa y medio ambiente (Pirámide), Gemma Durán cree conveniente seguir impulsando indicadores de sostenibilidad que permitan «reorientar nuestro consumo y producción hacia pautas más sostenibles». Junto a estas medidas, considera muy importante la concienciación y la educación ambiental.

«El mecanismo del comercio de emisiones no ha funcionado»

El Protocolo de Kioto introdujo los denominados mecanismos flexibles (comercio de emisiones, mecanismos de desarrollo limpio,…). ¿Fueron buenas medidas para luchar contra el cambio climático?
Teóricamente deberían haberlo sido, permitiendo la aplicación del principio de «quien contamina, paga». Es decir, contribuyendo a la internalización de los costes ambientales. Sin embargo, en la práctica, estos mecanismos, especialmente el comercio de emisiones, han recibido numerosas críticas, centradas en la permisividad de los Gobiernos a la hora de conceder derechos de emisión y en la falta de alicientes de las empresas para reducir sus emisiones debido a la caída de los precios de carbono.

En este comercio, los países industrializados compran y venden derechos de emisión de gases de efecto invernadero que, previamente, han sido asignados a las empresas. ¿Cree que la sociedad ha entendido su funcionamiento?
No, se habla mucho de las graves consecuencias del cambio climático, pero a la sociedad, salvo a aquellos sectores directamente implicados en el tema, no se le transmite en qué consiste el fenómeno. No conoce las medidas adoptadas o si sus acciones cotidianas contribuyen o no a su mejora. El mensaje es alarmista, pero no proactivo.

Dicho comercio se puso en marcha en 2005 (antes del quinquenio 2008- 2012) para comprobar la seguridad jurídica del sistema, la transparencia en la compraventa de derechos y constatar el interés del mercado. ¿Se ha aprobado el examen?
No. El comercio de emisiones se consideraba la piedra angular de la lucha contra el cambio climático, pero el mecanismo no ha funcionado como se esperaba por múltiples motivos: la asignación inicial de derechos de emisión considerada excesiva para determinadas industrias, la no participación en el mismo de sectores productivos contaminantes, la fuga de carbono, los bajos precios del carbono,… Todo ello ha desincentivado uno de los objetivos principales del comercio de emisiones como es la utilización de tecnologías limpias.

Habla de los bajos precios del carbono. ¿Cuál debería de ser ese precio?
El precio ha dependido de multitud de factores y no ha obedecido al comportamiento de la oferta y la demanda. ¿Cuál debería ser? En teoría, el valor neto actualizado del daño que causa el emisor. No obstante, atribuir un valor al daño de las emisiones es complejo desde un punto de vista práctico, porque hay que tener en cuenta el progreso tecnológico y la tasa de descuento que se utiliza y que no representa el daño a las generaciones futuras. Por tanto, el precio seguirá determinado por la evolución del precio de los combustibles fósiles.

¿Deja este mercado al margen a los países no desarrollados?
Una reducción efectiva de las emisiones contaminantes requiere alcanzar una solución internacional común. Eso sí, los grados de responsabilidad difieren entre países desarrollados y en desarrollo, lo que ha llevado a plantear que las obligaciones y compromisos estén diferenciados entre ellos. Para los países ricos, las acciones de reducción de emisiones están relacionadas con ganancias de eficiencia, el uso de fuentes de energía alternativas y la reducción de la demanda del usuario final. Estos mecanismos son difícilmente aceptables para lo países más pobres, en los que la demanda de combustible es creciente y las posibilidades de acceso a técnicas más eficientes son menores. La implicación de los países en desarrollo en la lucha contra el cambio climático se planteó en la VII Conferencia de las Partes, celebrada en Marrakech en noviembre de 2001. Esta implicación se ha reiterado en las distintas reuniones celebradas desde entonces. Con este fin se crearon tres fondos: el Fondo Especial para el Cambio Climático, el Fondo de Países Menos Adelantados y el Fondo de Adaptación para financiar proyectos que ayuden a los países más pobres a adaptarse a las consecuencias del cambio climático, como inundaciones y sequías. De cara al futuro, es importante seguir en esta línea de implicación, sobre todo por parte de India y China.

«El camino es reducir en origen la contaminación, utilizando medidas normativas más estrictas y sanciones más elevadas en caso de incumplimiento, e incentivar la innovación tecnológica en esta dirección»

¿Qué otras medidas habría que aplicar?
Se plantea la combinación de los permisos de emisión con otros instrumentos. Por ejemplo, la imposición ambiental. Concretamente, los impuestos sobre el carbono. También se replantea la eficiencia de los Mecanismos de Desarrollo Limpio en los países más pobres. Aunque su puesta en práctica no es fácil, el camino es reducir en origen la contaminación, utilizando medidas normativas más estrictas y sanciones más elevadas en caso de incumplimiento, e incentivar la innovación tecnológica en esta dirección.

¿Las empresas están luchando realmente contra el cambio climático o las medidas que toman son puro marketing?
Depende de los sectores productivos y de la obligación que tengan de cumplir con la normativa. En todo caso, la comunicación ambiental que desarrollan las empresas, sobre todo de gran tamaño, en relación a este tema, es una estrategia de marketing ambiental.

¿Por dónde anda en estos momentos el debate sobre la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE)?
Se plantea la relación que existe entre la RSE y la competividad, tal y como se pone de manifiesto en el último informe 2008 sobre la competitividad en la Unión Europea. Aunque estas cuestiones se debaten más en tiempos de crisis, se siguen publicando normas, tanto a nivel nacional como internacional, relacionadas con este concepto. Por ejemplo, a nivel nacional, en el mes de diciembre de 2008 se aprobó por parte del Consejo de Ministros un Real Decreto para el desarrollo parcial de la Ley de Responsabilidad Medioambiental. A nivel internacional, en octubre de 2008 se publicó la segunda edición de la norma AA1000 Assurance Standard, que establece los requisitos mínimos que el informe de responsabilidad social de una empresa debe cumplir.


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