Seguridad y Medio Ambiente FUNDACIÓN MAPFRE

Especial Medio Ambiente 2009

2.1.1 Ciudades y pueblos sostenibles. IntroducciónHACIA UN NUEVO MODELO URBANO

Según algunos expertos, la fecha límite para que el proceso de degradación del entorno sea irreversible se sitúa en 15-20 años

El medio ambiente es probablemente el área de mayor trascendencia estratégica para los gobiernos locales. El alto grado de consumo de recursos naturales y energéticos registrado en los pueblos y ciudades desarrolladas, y sus efectos sobre la atmósfera y los ecosistemas, obligan a preguntarse si, a día de hoy, es posible que las generaciones futuras hereden una Tierra habitable.

Pueblos y ciudades claves para el cambio

El mundo se cuestiona, cada vez con mayor grado de preocupación, si el modelo de vida occidental permitirá un desarrollo sostenible y respetuoso con la vida y el medio ambiente. Lo cierto es que esta cuestión, reiterativa en los últimos años tras la asunción de la amenaza del cambio climático, no es nueva en absoluto. Fue en los albores de otra gran crisis energética mundial –la historia está llena de paradojas– cuando Dennis Meadows profetizó, en el informe Los límites del crecimiento, encargado por el Club de Roma, que el planeta se encargaría por sí solo de poner coto a las ansias de crecimiento de la especie humana.

Meadows dijo entonces que todavía había tiempo para reaccionar. Y en la actualidad todavía lo hay, porque la fecha límite para que el proceso de degradación del mundo sea irreversible se sitúa, según expertos medioambientales, en el plazo de 15-20 años. Para el veterano científico estadounidense, los más afectados por este declive serán los países ricos e industrializados, la parte del mundo acostumbrada a vivir en el bienestar y en los récords de contaminación, consumo energético y beneficios industriales.

Serán ellos quienes deberán afrontar la escasez de recursos básicos, como el agua o el petróleo, y un consecuente incremento del precio de la energía. «El cambio va a venir, queramos o no. Ya no hay tiempo para evitar los grandes cambios que se van a producir. La vida va a cambiar, aunque no tiene por qué ser una catástrofe, sino algo diferente, algo distinto », asegura Meadows. Ante estos vaticinios, sólo queda una opción, la adoptada por Barack Obama en su discurso de investidura: «El mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él».

El cambio climático obligará a cambiar el modo de vida y a modificar conductas en ciudades y pueblos

La actual crisis económica y financiera (y en parte energética, como hemos podido observar recientemente en Europa del Este) puede ser, tal y como se destacó en el último Congreso Nacional de Medio Ambiente, una buena oportunidad para dar un paso de gigante hacia la consecución del desarrollo sostenible en los pueblos y, sobre todo, en las ciudades.

La receta pasa, como sostiene el propio Meadows, por «cambiar de costumbres, aunque sea un proceso incómodo». En definitiva, por cambiar el modelo, porque el actual es insostenible en el tiempo, a pesar de las potencialidades del mercado y de los innegables avances tecnológicos que sustentan el progreso mundial.

Para ello son precisas nuevas ideas y estrategias que aseguren que la mejora de las condiciones de vida y de las oportunidades para una población en imparable crecimiento, son compatibles con la conservación de un clima viable y un ecosistema frágil, del cual depende toda forma de vida en la Tierra.

En este cambio de modelo, las administraciones locales tienen un papel protagonista como impulsoras y dinamizadoras del cambio, y también como proveedoras de herramientas a los ciudadanos. Estos últimos no sólo necesitan la teoría y los instrumentos para llevarlo a cabo. También precisan ser motivados en la idea de que su bienestar presente perdería toda legitimidad si compromete el bienestar de los hombres y mujeres del futuro.

Las administraciones locales han de adaptar sus políticas medioambientales para no comprometer a las generaciones futuras

En España tenemos un claro ejemplo de la importancia y la eficacia de esta tarea institucional. Los campos de actuación prioritarios de la Red Española de Ciudades por el Clima, de la que forman parte más de 240 municipios (más de 20 millones de habitantes), son la movilidad, la energía, la edificación y la planificación urbanística, así como la gestión de residuos sólidos urbanos.


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Dennis Meadows
Dennis Meadows
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