Ha llegado una nueva temporada estival y con ella asistimos al cambio del patrón meteorológico, las temperaturas se elevan, se desarrollan tormentas de truenos y relámpagos durante las horas de la tarde, la atmósfera comienza a cargarse, y la lluvia se precipita de forma torrencial.
Pero este verano no sólo vamos a observar cómo se desarrollan tormentas climatológicas; también vamos a ser testigos de cómo mientras medio mundo disfruta de los éxitos de sus representantes en los diferentes eventos deportivos, el otro medio está tratando de sobreponerse a los signos de alerta sobre las inquietantes perspectivas económicas que los especialistas no concretan en dimensión y tiempo.
No obstante, el verano es una época del año en la cual nuestras vidas, por lo general, se calman un poco y disfrutamos más de cosas que son como un respiro de aire fresco, cosas que son de verdad importantes. En este sentido, en el presente número hemos pretendido que la revista acogiera un contenido que permitiera su entretenida lectura –si el tiempo y la economía nos lo permite– durante las anheladas vacaciones.
Así, nuestro entrevistado, Eduardo Escaffi, Director de Riesgos de ENDESA, nos hace partícipes de su visión sobre los riesgos y la gestión que de los mismos ha de afrontar la mayor empresa eléctrica de España y la primera compañía eléctrica privada de Iberoamérica.
Coincidiendo en la opinión de que la incertidumbre es uno de los principios en los que se fundamenta la actividad aseguradora, el primero de los estudios publicados hace hincapié en el creciente número de técnicas que, agrupadas bajo la denominación de pruebas de estrés, permiten medir la vulnerabilidad en la solvencia de las compañías de seguros.
El segundo estudio analiza -desde la experiencia habida con el caso del petrolero Erika, que el 12 de diciembre de 1999 zozobró frente a las costas francesas, vertiendo el crudo que transportaba y provocando una catástrofe ecológica sin precedentes- la necesidad de examinar y conocer en profundidad los términos y condiciones de los contratos de seguro.
El último de los estudios publicados en este número propone la incorporación a la Gerencia de Riesgos de un modelo de gestión del desempeño que permita prevenir el impacto de la pérdida de talento en el seno de las empresas.
Tras el informe sobre el ranking 2007 de los quince mayores grupos europeos en el seguro No Vida, y antes de las habituales secciones sobre novedades bibliográficas y las noticias de la Asociación Española de Gerencia de Riesgos (AGERS), concluimos este número de la revista con el Observatorio de Siniestros, en el que recogemos un extenso trabajo sobre las responsabilidades derivadas del accidente ocurrido el 27 de enero de 2005 en el barrio barcelonés del Carmel, que causó el derrumbe de cuatro edificios y que obligó a desalojar a más de 1.200 personas.
¡Que pasen un feliz verano 2008!