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Nº100 ENERO/ABRIL 2008 Imprimir Histórico de publicaciones

En opinión de...

Filomeno Mira Candel
Vicepresidente de MAPFRE, Presidente de la Unidad de Empresas y Vicepresidente de FUNDACIÓN MAPFRE.

La trayectoria profesional de Filomeno Mira ha estado siempre ligada al Grupo MAPFRE y a los Seguros de Empresa, pero en su currículo también destaca su papel como impulsor de la Gerencia de Riesgos en España e Iberoamérica. Conferenciante, docente de esta asignatura en la carrera de Ciencias del Seguro, director de la revista ‘Gerencia de Riesgos y Seguros’ en sus primeros años de andadura, en 1998 entraba a formar parte del selecto «Hall of Fame» del Risk Management Europeo, un reconocimiento, según Mira, a la labor de MAPFRE en este campo; y en la que, sin duda, él tiene mucho que ver.
Texto: ALICIA OLIVAS
Fotos: ALBERTO CARRASCO

LA GERENCIA DE RIESGOS DEBERÁ OCUPAR UN PAPEL IMPORTANTE EN LA SOCIEDAD MODERNA

Foto detalle 1 Filomeno Mira Candel

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y con la doble titulación de licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y en Ciencias Actuariales y Financieras, Filomeno Mira Candel es, ante todo, un hombre de MAPFRE;no en vano lleva casi cuatro décadas en el grupo asegurador, donde actualmente es vicepresidente, presidente de la Unidad de Empresas y vicepresidente de FUNDACIÓN MAPFRE. Especialista en riesgos industriales y grandes riesgos, en su currículo también destaca su papel como impulsor de la Gerencia de Riesgos en España e Iberoamérica, «una ciencia, técnica o estrategia », según él mismo define, que desde sus comienzos ha ocupado un lugar privilegiado dentro de FUNDACIÓN MAPFRE.

Conferencias, seminarios, docencia... Es en esta última faceta, como profesor de la asignatura de Gerencia de Riesgos incluida en la carrera de Ciencias del Seguro que MAPFRE imparte, donde Filomeno Mira recuerda una experiencia única. «Como no había texto académico, tuvimos que prepararlo. ¿Cómo lo hicimos?. Diseñé un programa y cada alumno o grupo de alumnos preparó un capítulo, que después corregí. En la siguiente promoción hice lo mismo, y así varias promociones más. Me hubiera encantado continuar esta labor, aunque por falta de tiempo tuve que dejarlo; pero, sin duda, el esfuerzo mereció la pena». 

LA ALTA DIRECCIÓN DE LA EMPRESA ESPAÑOLA ESTÁ PARTICIPANDO Y DEDICANDO ATENCIÓN CRECIENTE AL CAPÍTULO DE LA GESTIÓN DEL RIESGO

Su aportación al mundo de la Gerencia de Riesgos, sin embargo, no termina aquí. Con la dirección de Filomeno Mira, la revista Gerencia de Riesgos y Seguros dio sus primeros pasos para convertirse en un referente en su género, no sólo en el mercado español sino también a nivel internacional, principalmente en Iberoamérica y los países de habla portuguesa, gracias a la versión de esta publicación en lengua lusa. «Me gustaría ensalzar la labor tan importante de difusión que ha realizado esta revista durante todos estos años, y felicitar a todos aquellos que lo han hecho posible. Me satisface ver que en estos momentos el proyecto que emprendimos hace veinticinco años, hoy, está plenamente consolidado.Animo a la dirección de la revista y a su equipo de colaboradores, que son muchos, a seguir en esa línea, y mejorar progresivamente».

Todo este esfuerzo también ha tenido su recompensa. En 1998, Filomeno Mira fue admitido como miembro del «Hall of Fame» del Risk Management Europeo. «Un nombramiento que recogí con orgullo, pero que obviamente valoro como el reconocimiento a la contribución que desde MAPFRE hemos llevado a cabo, y seguiremos realizando, a través de la Fundación, la revista y nuestros servicios técnicos o profesionales, al campo de la Gerencia de Riesgos». 

¿Cómo descubrió y decidió adentrarse en esta ‘ciencia’?

Desde mi incorporación a MAPFRE, siempre estuve en la órbita de los seguros de empresa. Desde esta posición, observaba que se hablaba con cierta ligereza de este término en los foros aseguradores y empresariales, sin un verdadero rigor. Eso me indujo a dedicar parte de mi tiempo a analizar y a estudiar este concepto: la técnica, los procedimientos y la filosofía de la Gerencia de Riesgos en la empresa, fundamentalmente a través de libros, revistas y documentos publicados en Estados Unidos.

También me animó la oportunidad que me brindó una asociación de empresarios al pedirme que les hablara de seguros en la empresa. Tuve la osadía de preparar una disertación sobre lo que entendía como el principio más importante para una entidad, la gestión del riesgo, y tuvo buena aceptación. Por eso decidí seguir de cerca el desarrollo de esta técnica.

En el mercado norteamericano, una referencia obligada era Felix Kloman y otros expertos, de los que fui aprendiendo los procedimientos de la gestión del riesgo que más adelante trasladé a MAPFRE para dar servicio a nuestras empresas aseguradas, así como a nuestras actividades fundacionales. De hecho, las primeras iniciativas que FUNDACIÓN MAPFRE realizó en Iberoamérica estuvieron dirigidas a dos frentes: la prevención de riesgos y la gestión del riesgo y el seguro en la empresa. Allí, también, pude compartir experiencias con empresarios y aseguradores iberoamericanos en materia de Gerencia de Riesgos.

«La Gerencia de Riesgos no pretende una simple convivencia consciente con los peligros que acechan a la empresa ni un ‘lavado de cerebro’ para que el empresario asegure todo, sino una actuación racional que minimice el coste a largo plazo de los riesgos de la empresa». Así definía Filomeno Mira, en 1984, en un artículo publicado en ‘Mercado asegurador’, lo qué entendía por Gerencia de Riesgos. En su opinión, ¿hoy sigue siendo válido este concepto?

La esencia sigue siendo la misma. La empresa debe moverse en términos económicos y, por tanto, el verdadero concepto de Gerencia de Riesgos tiene mucho que ver con la minimización del coste del riesgo a largo plazo; si bien es cierto que han aparecido nuevos aspectos que van complementando la acción puramente económica de la empresa, como son los derivados, la responsabilidad social corporativa o la necesidad de luchar contra el cambio climático. Pero, en esencia, el concepto del año 1984 sigue hoy siendo válido.

Con la perspectiva del tiempo, ¿cuáles son los aspectos en los que más ha evolucionado el mundo de la Gerencia de Riesgos en estos cerca de veinticinco años?

Entramos en una parcela muy interesante. En primer lugar, la gran empresa se ha hecho muy grande y los departamentos de Gerencia de Riesgos están adquiriendo una enorme dimensión y responsabilidad en el seno empresarial. La empresa del siglo XXI, con su gran dimensión económica, debe retener una parte importante de los riesgos; y efectivamente, se observa que a través de la creación de compañías cautivas y una especial dedicación financiera al aspecto económico de la gestión de riesgos, la situación en estos momentos, respecto a aquellos años, es absoluta y radicalmente distinta, por la sofisticación con la que ahora la propia empresa trata los asuntos derivados de la gestión de sus riesgos.

Como es obvio, esto también ha obligado a que las corredurías de seguros deban tener departamentos sofisticados para asesorar a sus clientes y, asimismo, a que las grandes compañías de seguros hayan creando nichos especializados para dar servicio a los grandes clientes, fundamentalmente a través de soluciones Global risk o Corporate risk; incluso,muchas veces, con prestaciones complementarias que no son puramente coberturas del riesgo, sino servicios técnicos para ayudar a la empresa en el manejo de los grandes riesgos.

Además, me siento especialmente orgulloso de haber contribuido a introducir en España el concepto de gestión de riesgos en organismos públicos, un concepto procedente también del mercado norteamericano y que veo con orgullo que ha cuajado en nuestro país. En la actualidad, las instituciones públicas dedican mucha atención a la gestión de sus propios riesgos. Estoy pensando, sobre todo, en comunidades autónomas, ayuntamientos, organismos estatales, empresas públicas, etc. Se trata de un fenómeno que fuimos capaces de prever en aquellos momentos y que hoy es una de las grandes evoluciones en el campo de la gestión del riesgo en España. 

LOS DEPARTAMENTOS DE GERENCIA DE RIESGOS ESTÁN ADQUIRIENDO UNA ENORME DIMENSIÓN Y RESPONSABILIDAD EN EL SENO EMPRESARIAL

¿Cómo valora el papel de la Asociación de Gerencia de Riesgos en el desarrollo de esta ‘ciencia’ en España?

La Asociación de Gerencia de Riesgos (AGERS) fue muy bien recibida por MAPFRE y siempre la hemos apoyado.Además, entendemos que su presencia era necesaria para el desarrollo de la gestión de riesgos en las empresas. También quiero dejar constancia de que está haciendo una magnifica labor y tiene por delante un largo camino por recorrer. Su papel ha sido muy importante en el pasado y será fundamental en el futuro de la Gerencia de Riesgos en España.

¿Qué lugar ocupa actualmente la Gerencia de Riesgos en la empresa española?

No cabe duda de que la gestión del riesgo en las empresas ha ido ascendiendo de categoría. Hoy en día, esta actividad suele estar muy vinculada a áreas próximas a la Dirección General o a la Dirección Financiera de la empresa, con independencia de que también pueda estar ligada a otros departamentos, como el de Recursos Humanos, para las áreas de employee benefits.

Si hace treinta años los riesgos que más preocupaban eran los que se derivaban de los siniestros de daños, en la sociedad moderna las preocupaciones se dirigen más hacia el campo jurídico, la responsabilidad civil que afecta a la venta de productos, a la propia exportación de la empresa, la responsabilidad de los administradores o frente al medio ambiente, las repercusiones derivadas del propio cese del negocio... Por eso, es posible que cierto tipo de riesgos haya pasado a otros departamentos dentro de las grandes empresas. Pero lo que sí es una realidad es que en estos momentos la Alta Dirección de la empresa española está participando y dedicando atención creciente al capítulo de gestión del riesgo.

LA EMPRESA DEL SIGLO XXI, CON SU GRAN DIMENSIÓN ECONÓMICA, DEBE RETENER UNA PARTE IMPORTANTE DE LOS RIESGOS

Foto detalle 2 Filomeno Mira Candel¿Se está consiguiendo crear una verdadera cultura del riesgo a todos los niveles de la organización?

Los departamentos de gestión de riesgos en las empresas tienen cada vez mayor participación en la actividad empresarial, y eso se nota, sobre todo, porque hoy existe una mayor planificación. Además, se constata la participación en este ámbito de otros departamentos, como los de Seguridad, Finanzas, Recursos Humanos, etc. En ese sentido se ha avanzado muchísimo, al igual que en temas de prevención que implican, por supuesto, a toda la organización. Todo ello supone una extensión de la cultura de la gestión del riesgo a todos los niveles en el entorno empresarial.

Entonces, ¿la prevención de riesgos es ya una cosa habitual en las empresas?

Podemos decir que la prevención de riesgos vinculada al mantenimiento y a los aspectos técnicos, en general, ocupa un lugar importante en las empresas, pero el camino no se acaba aquí. Los accidentes laborales demuestran que todavía hay un largo trecho por recorrer.Además, a veces, se echa en falta una preocupación más global de la prevención de los riesgos en las empresas. En suma, la, situación ha mejorado mucho en las últimas décadas pero todavía es un capítulo digno de mejora a nivel global.

Hasta ahora, en nuestro país, la Gerencia de Riesgos sólo se ha desarrollado mayoritariamente en las grandes empresas o a nivel institucional. ¿Qué pasa con las pymes?

Sigue siendo la asignatura pendiente y me atrevo a vaticinar que ése va a ser el gran desarrollo futuro de la Gerencia de Riesgos, porque, efectivamente, en la pequeña y mediana empresa también debe practicarse una política interna de gestión racional de los riesgos. Esto pasa por un mejor conocimiento en las pymes de las técnicas de evaluación y control de los riesgos y por una mayor preocupación hacia una política a largo plazo en la gestión de los mismos.

Se ha avanzado mucho en las últimas décadas pero todavía va a dar mucho de sí, y creo que las asociaciones empresariales están llamadas a jugar un papel esencial a la hora de canalizar, a través de programas de formación, charlas, etc., las ventajas y los procedimientos de la Gerencia de Riesgos, y activar así una mayor inquietud por esta técnica en el colectivo de las pequeñas y medianas empresas.

Las empresas españolas se están internacionalizando. ¿Qué ventajas tiene que su Gerencia de Riesgos también salga al exterior?

La Gerencia de Riesgos forma parte de las grandes inquietudes de las empresas en su internacionalización. Este paso lleva implícitas muchas y nuevas amenazas: la problemática derivada de los fenómenos de la naturaleza, los problemas de inseguridad física o jurídica, las propias turbulencias financieras de otros mercados...Todo ello, en conjunto, supone nuevos riesgos para las empresas que se internacionalizan.

Generalmente, la internacionalización obliga a una mayor sofisticación de la gestión del riesgo en las grandes empresas, y así se viene observando, con independencia de que también permite el acercamiento a otras grandes corporaciones multinacionales que están más avanzadas en ese campo, por proceder de países donde la Gerencia de Riesgos está más desarrollada, y eso, por mimetismo, supone un aprendizaje importante para las empresas.

LA INTERNACIONALIZACIÓN OBLIGA A UNA MAYOR SOFISTICACIÓN DE LA GESTIÓN DEL RIESGO EN LAS GRANDES EMPRESAS

En el mundo actual los riesgos se multiplican: financieros, operativos, tecnológicos, medioambientales, políticos… Pero, ¿cuáles de estas amenazas son las que más preocupan hoy en día a los gerentes de riesgos, desde el punto de vista de la internacionalización?

Tal vez el riesgo más importante es el de la inseguridad jurídica, y junto a esta amenaza, los riesgos financieros o los derivados de las catástrofes naturales. Éstos son, a mi juicio, los riesgos más significativos, aunque también depende, obviamente, del entorno geográfico al que se desplace la empresa. Estoy pensando, sobre todo, en los problemas reales de la empresa española que en su proceso de internacionalización ha optado, en primer lugar, por América Latina.

Pero, en su proyección internacional, la empresa española también ha hecho un gran esfuerzo por salir a países europeos donde los riesgos son distintos. En los países nórdicos, por ejemplo, puede haber un mayor problema con los riesgos derivados de la naturaleza, con el agravante especial respecto a España de que no existe un organismo como el Consorcio de Compensación de Seguros, y por eso es más necesario un ajuste de las coberturas.

El cambio climático es una realidad. ¿Cómo se puede combatir desde el punto de vista de la Gerencia de Riesgos?

Realmente, el cambio climático es un tema de gran envergadura, que preocupa tanto a los organismos estatales como al público en general. Pero más allá de sus efectos a largo plazo, que pueden ser claros para el planeta, nos encontramos con que en algunos países del entorno latinoamericano todavía no están resueltos los problemas clásicos derivados de la naturaleza; y esta realidad es más presente que futuro. Me refiero a inundaciones derivadas del fenómeno El Niño, terremotos, erupciones volcánicas, huracanes... que cuando golpean a países insuficientemente preparados, a efectos preventivos, técnicos o financieros, pueden provocar desastres globales enormes. A mí, personalmente, me preocupa más esta situación con independencia de que pueda verse agravada en el futuro por el cambio climático.

Las coberturas aseguradoras son una de las opciones más importantes para paliar los efectos de los riesgos. ¿Qué deben tener presente los gerentes de riesgos a la hora de diseñar las líneas básicas de su programa de seguros?

Los principios de la gestión del riesgo implican un análisis pormenorizado de los riesgos de la empresa, buscando, a través de la experiencia o de los fenómenos que ocurren en otros entornos similares, una profundización en la evaluación de todos aquellos riesgos que pueden afectar a la empresa. Eso es básico y forma parte del primer axioma en la suscripción del riesgo.También es importante la mejora en las técnicas de prevención y control de los riesgos.

Pero, tal vez, donde las empresas deben hacer más énfasis es en buscar, al máximo, la capacidad financiera propia para poder gestionar económicamente sus riesgos. Quiero decir con esto que la empresa debe buscar, a través de fórmulas financieras, la manera de asumir el máximo potencial de riesgos en función de su capacidad económica. Es evidente que una multinacional o gran empresa tiene una gran capacidad financiera y, por tanto, la capacidad de retención de riesgos es enorme.

En este capítulo se ha avanzado mucho. En la industria y las grandes empresas una de las labores más importantes de los departamentos de Gerencia de Riesgos es la creación de compañías cautivas y de fórmulas más sofisticadas de coberturas de riesgos –incluidos altos niveles de deducibles o franquicias– a las que la propia empresa dedica toda su potencial económico, y parte de ese programa se coloca después con compañías de seguros o reaseguro. El mercado ofrece esquemas bastante complejos que hace años ni siquiera podíamos soñar y que han sido fruto de la especialización y de la propia dimensión que han ido adquiriendo las empresas y sus departamentos de Gerencia de Riesgos.

TRAS LA ADQUISICIÓN DE MUSINI, MAPFRE ESTÁ EN POSICIÓN DE COMPETIR CON LOS GRANDES LÍDERES MUNDIALES EN ESTE NEGOCIO

Foto detalle 3 Filomeno Mira Candel¿Existe suficiente oferta en el mercado asegurador español para cubrir los riesgos que amenazan a empresas e instituciones?

El mercado de los grandes riesgos es un mercado internacional, global. En España, al igual que en otros países, operan los grandes grupos aseguradores mundiales especializados en la cobertura de riesgos de grandes empresas. Se trata de una decena de operadores que están presentes en nuestro país y en todo el mundo, ofreciendo coberturas a nivel internacional para los programas de las grandes empresas instaladas en todos los países. Ahí se produce un equilibrio entre los departamentos de Gerencia de Riesgos que velan por la buena administración de riesgos en la empresa y, por otra parte, las grandes compañías multinacionales aseguradoras que compiten entre ellas para ofrecer un buen servicio a las empresas y a los brokers especializados. Hoy existe una oferta de cobertura del riesgo razonablemente potente a nivel mundial y, en particular, en España.

MAPFRE Empresas está apostando, a través de sus divisiones y sociedades, por ser líder en grandes riesgos y riesgos industriales. ¿Cuáles son las claves de su plan estratégico?

Desde siempre, MAPFRE ha prestado gran interés al sector industrial. Precisamente mi incorporación al grupo, en 1970, ya estuvo orientada a contribuir al desarrollo de servicios técnicos, inspección, análisis y cobertura de los riesgos industriales. MAPFRE, en aquella época, tenía un punto de referencia: Factory Mutual. Pensábamos que la filosofía de Factory Mutual en Estados Unidos y a nivel mundial era la más pura expresión de la cobertura de riesgos a la industria.

Durante estos años hemos desarrollado esta filosofía y nuevos servicios en este segmento; y, tras la adquisición de Musini, hace cuatro años, MAPFRE está en una posición capaz de competir con los grandes líderes internacionales en este negocio, fundamentalmente porque la empresa española también necesitaba un asegurador español fuerte en esta actividad que cubriera sus necesidades en el campo internacional.

Nuestra estrategia básica es, en primer lugar, acompañar a la gran empresa española en su proyección internacional y, en segundo lugar, ser un operador global en otros países donde podamos también ofrecer nuestra capacidad y servicio a los grandes clientes internacionales, porque nuestra presencia en muchos países, y en particular en Iberoamérica, es un plus de servicio para las filiales y la red internacional de muchas multinacionales. 

EL PAPEL DE LOS GERENTES DE RIESGOS VA A CRECER DE FORMA NOTABLE, SUMÁNDOSE COMO UNA DE LAS FACETAS DE LA ALTA DIRECCIÓN EMPRESARIAL

Desde el punto de vista del asegurador, ¿cómo serán las próximas renovaciones de los programas de seguros?

Durante los últimos años hemos vivido una etapa de mercado blando como consecuencia del fuerte desarrollo del sector industrial y el comercio, que han propiciado la buena marcha de la economía a nivel mundial. Los resultados de las compañías de seguros, sobre todo en los tres últimos años, también han sido en general positivos y no han tenido lugar grandes catástrofes naturales que perjudicaran de forma notable al mercado reasegurador, que tiene un participación muy activa en la cobertura de los grandes riesgos.Todo ello, pues, ha conducido a un mercado blando, de tasas a la baja y de muy fuerte competencia. Esa situación se ha extendido incluso a las renovaciones de 2008.

Pero, como sabemos por la historia y por la experiencia, los ciclos de este tipo terminan. Las razones no están claras, aunque evidentemente la reducción de tasas conduce a márgenes cada vez más estrechos. Repuntes probables de siniestralidad ligados a una situación económica mundial menos boyante y también a una mayor incidencia previsible, por razones estadísticas, de las catástrofes naturales, probablemente conduzcan, en un futuro próximo, a un empeoramiento de resultados que dará lugar a una nueva etapa, de la que parece estamos cerca.

Sobre las fórmulas Alternativas de Transferencia de Riesgos (ART), ¿qué opciones se están desarrollando con éxito en el mercado español?

Alternative Risk Transfer es un concepto muy amplio que ha sido utilizado por las compañías de seguros y reaseguro a la hora de transferir los riesgos que muchas veces asumen a través de titulizaciones u otros mecanismos. Pero la gran empresa lo que está buscando son fórmulas sofisticadas de cobertura de riesgo, a través de sociedades cautivas, por ejemplo, y con participación directa de seguro y reaseguro.Ahora, más que nunca, las mayores exigencias de solvencia, las futuras exigencias de Solvencia II, están conduciendo a fórmulas para transferir riesgos que aminoren sus necesidades de capital.

¿Qué papel ocuparán los gerentes de riesgos dentro de las empresas en los próximos años?

Lo más importante quizás es que la Gerencia de Riesgos no puede ser un departamento aislado.Además, el control de las amenazas debe ser, en el fondo, la primera gran obligación del máximo responsable ejecutivo de la empresa, con independencia de que éste se apoye en departamentos específicos o se implique a otras áreas de la empresa. Claramente, el papel de los gerentes de riesgos va a crecer en el futuro de forma notable, incorporándose como una de las facetas de la alta dirección empresarial, máxime cuando la empresa decida internacionalizarse y se enfrente a más riesgos de complejidad creciente.

En su opinión, ¿qué errores del pasado no pueden cometerse, ahora o en el futuro, para que la Gerencia de Riesgos triunfe?

La experiencia nos dice que cuando tienen lugar problemas importantes en una empresa, el fallo primordial es que no se ha prestado suficiente atención al análisis profundo y riguroso de los riesgos. Otro error frecuente, cuando una empresa se instala en otro país, es no haber abarcado la Gerencia de Riesgos desde una perspectiva global, más amplia, completa y profunda. Si no tienen departamentos adecuados, lo razonable es pedir ayuda y colaboración a entidades especializadas, de consultoría.A veces las propias corredurías de seguros ofrecen análisis de la problemática, e incluso las compañías de seguros suelen tener expertos para ello.

Foto detalle 3 Filomeno Mira CandelLa formación es clave en este terreno. ¿Cómo deben formarse, a su juicio, los gerentes de riesgos del mañana?

Voy más allá. En mi opinión, toda formación académica a nivel empresarial debería incluir nociones, no digo una asignatura, pero por lo menos nociones de lo que supone la gestión del riesgo en la empresa. Esto haría que los futuros gerentes puedan tener una percepción académica de lo qué significa realmente la Gerencia de Riesgos en la empresas.

En segundo lugar, las personas que a nivel empresarial se vayan a dedicar a esta faceta deberían complementar su formación profesional con algún programa de postgrado sobre la gestión del riesgo y el seguro en la empresa, donde, fundamentalmente, puedan recibir la experiencia de otros grandes profesionales, como así ocurre en algunos proyectos, en particular el que tiene FUNDACIÓN MAPFRE.

Otro aspecto importante es recibir información y estar al tanto de lo que ocurre a través de publicaciones especializadas. La revista Gerencia de Riesgos y Seguros, con 25 años de experiencia, cumple este papel, pero también hay otras revistas internacionales donde los profesionales que vayan a dedicarse a esta faceta en la empresa pueden tener una ventana abierta a la situación y a cómo se plantean o resuelven estos problemas en otros entornos económicos y empresariales. 

EN EL FUTURO, LA GESTIÓN DEL RIESGO ESTARÁ IMPLÍCITA EN TODAS LAS ACTIVIDADES DEL SER HUMANO

Finalmente, ¿se atreve a pronosticar cómo será la Gerencia de Riesgos dentro de veinticinco años?

Es muy difícil saber dónde estará el mundo dentro de veinticinco años, pero me atrevería a pensar que la gestión de riesgos actuará en un escenario cada vez más complejo, que evoluciona, donde las preocupaciones empiezan a ser distintas, donde estamos dominados por la tecnología, por un mundo global y masificado... No hay duda de que la Gerencia de Riesgos deberá ocupar un papel importante en la sociedad moderna. Eso también induce a pensar que en el futuro la gestión del riesgo estará implícita en todas las actividades del ser humano, no solamente en la gran empresa, organismos públicos, asociaciones, de manera creciente en las pymes, sino también a nivel familiar. La familia, el órgano básico de la sociedad, también debe analizar y gestionar sus riesgos, algo que ahora hace de forma intuitiva, mediante una reflexión más profunda: los riesgos derivados de accidentes, la salud, los propios vehículos, edificios, la responsabilidad civil frente a terceros, la jubilación... De esa reflexión más profunda saldrá, por ejemplo, la necesidad de una mayor prevención frente a los riesgos y su control, al igual que sucede en la gran empresa.

Foto detalle 3 Filomeno Mira CandelMAPFRE: UN PROYECTO CRECIENTE

Con apenas 23 años y la carrera recién acabada, Filomeno Mira se incorporaba a MAPFRE, donde ha desarrollado toda su trayectoria profesional.


Después de casi cuatro décadas, cuéntenos el secreto. ¿Cómo es posible venir a trabajar con la misma ilusión y entusiasmo?

Claramente porque MAPFRE es un proyecto empresarial creciente, con nuevos equipos, expansión internacional, más iniciativas, lo que permite venir a trabajar sabiendo que hay algo más que hacer, y donde uno entiende que su labor está inacabada y siempre merece la pena. Además, yo he tenido la satisfacción, la oportunidad y la suerte de incorporarme a este proyecto, que ilusiona permanentemente en la medida en que es un proyecto creciente.

La evolución de este grupo asegurador ha sido imparable. MAPFRE es hoy un grupo formado por 250 empresas, en las que trabajan más de 30.000 personas y que está presente en 43 países. Sus ingresos consolidados superaron en 2007 los 15.200 millones de euros, de los que 12.310 correspondieron a primas de seguro directo y reaseguro; y los activos se acercaron a los 45.000 millones de euros. Cuando se incorporó al grupo, con apenas 23 años y la carrera recién terminada, ¿pensó que llegarían tan lejos?
Evidentemente, no. También es verdad que a esas edades no se tiene perspectiva de futuro. La incorporación no sólo mía sino también de otros jóvenes a MAPFRE se hizo desde la ilusión y la propia generosidad de la juventud y desde la idea de contribuir a un proyecto cercano, un proyecto empresarial en el que los artífices éramos nosotros mismos. Obviamente, en aquel momento no teníamos capacidad para imaginar la posición que MAPFRE ha alcanzado en estos momentos. Lo que sí es cierto es que ese futuro se debe en gran medida a los cimientos que forjaron aquellos equipos jóvenes en los sesenta y luego, posteriormente, en los setenta, y que son la razón de ser de la MAPFRE actual, unos principios sólidos que han facilitado la integración, el trabajo y la ilusión de mucha gente durante décadas.

Desde una óptica más particular, ¿cómo ha contribuido Filomeno Mira a la creación de la MAPFRE actual?
No tanto yo personalmente sino un equipo de personas ha contribuido dándolo todo, es decir, juventud, ilusión, trabajo y, al mismo tiempo, nuestra capacidad profesional, dedicación y empuje a un proyecto empresarial que sentimos como nuestro. Ahí reside en parte la clave del éxito de MAPFRE: la institución, la entidad, sentimos que somos nosotros mismos. Ésa es la gran razón y el secreto del proyecto MAPFRE.

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