Este artículo explica cuáles son los principales retos estratégicos que afronta el mundo del
seguro, los motivos que han conducido al cambio actual y una visión de lo que ocurrirá en
los próximos años. Está basado en la lectura principal, a cargo del autor, en el acto de inauguración
del curso 2007-2008 de la Facultad de Ciencias del Seguro, Jurídicas y de la
Empresa de la Universidad Pontificia de Salamanca.
PATRICK M. LIEDTKE
The Geneva Association
www.genevaassociation.org
En años recientes, la industria aseguradora se ha
visto afectada por una serie de importantes desarrollos
que, en la mayoría de los casos, no sólo continuarán sino
que se reforzarán en el medio y largo plazo. Esto
también influye en la forma en que se organiza el sector
asegurador.
Los impulsores claves del cambio se sitúan en cinco áreas:
Este preocupante capítulo presenta particularmente
en España una serie de datos clave: una de las tasas
de fertilidad más bajas de Europa y del mundo, y una
fuerte inmigración de personas que, en general, integran
un «capital humano» (nivel de formación y conocimientos
adquiridos), considerablemente más bajo que el de la
población original. El Instituto Nacional de Estadística
elaboró dos escenarios posibles sobre la evolución de la
población en España durante la primera mitad del siglo
actual, que se resumen de la siguiente manera:
Ambos escenarios suponen un aumento de la tasa de fertilidad del 1,26 en 2002 al 1,51 en 2016. En el año 2006 la tasa de fertilidad era de 1,37. Pero es interesante notar que buena parte de este desarrollo surge de un 16,5% de nacimientos de madres no españolas.
De aquí surgen dos interrogantes: ¿cómo asegurar la estabilidad social? y ¿cómo asegurar el capital humano necesario para el futuro de las empresas españolas?
El capital humano es el factor más importante para el desarrollo de una economía moderna, sobre todo cuando –como en el caso de España– no goza de abundantes recursos naturales. Con una población decreciente y una inmigración de personas con conocimientos limitados, el sector de la enseñanza se ve obligado a responder a nuevos retos.Además de educar jóvenes, se advierte una fuerte tendencia hacia el desarrollo de políticas de formación continua y programas para ejecutivos. Se necesita más flexibilidad para lograr la mejor combinación de trabajo y estudio durante toda la vida profesional.
A esto se suma la obligación de integrar rápida y eficazmente a personas con niveles de educación diferentes (muchas veces procedentes de otras culturas y con otras lenguas).También el hecho fáctico de que aunque el español es uno de los idiomas más importantes del mundo, el inglés es la lengua franca imprescindible en el entorno académico, profesional y en los negocios internacionales. Una nueva generación de ejecutivos y líderes académicos no podrá permitirse el lujo de ignorar esto.
La globalización de grandes operadores del seguro y su creciente convergencia con otros sectores financieros, particularmente la banca, plantea algunos aspectos clave:
Esta tendencia ha disparado la necesidad de cooperar
en un nuevo nivel más global y conducir debates
más amplios entre un mayor número de operadores
con diferentes mercados locales y estrategias divergentes,
pero con problemas cada vez más compartidos.
A medida que se globaliza la industria, también lo hacen los organismos que definen los mercados donde aquélla opera. Por ello, el seguro necesita instituciones y socios internacionales que puedan acompañar y mejorar esta tendencia globalizadora.Además, se requieren instrumentos adecuados de identificación y manejo de riesgos para confrontar peligros cada vez más complejos e interdependientes a escala mundial.
A nivel internacional, los organismos de regulación y supervisión han comenzado a comunicarse entre sí, buscando coordinar sus acciones. En este sentido, la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS)1 adquirió una mayor influencia en los últimos años. A su vez, los reguladores de seguros trabajan más estrechamente con otros organismos y organizaciones internacionales que fijan pautas para el sector financiero, con el fin de promover condiciones de mayor transparencia y estabilidad financiera.
No hay ninguna duda de que la industria aseguradora mundial necesita coordinar sus esfuerzos y discutir lo que ocurre en el sector asegurador y los temas que afectan a la regulación y supervisión del seguro, no sólo en su propio seno sino también con un creciente conjunto de colectivos sociales, financieros y políticos.
LA INDUSTRIA ASEGURADORA SE HA VISTO AFECTADA POR CAMBIOS BASADOS EN LA GLOBALIZACIÓN DE MERCADOS, LA INTERNACIONALIZACIÓN DE LA REGULACIÓN, EL AUMENTO DEL DEBATE ENTRE SECTORES PÚBLICOS Y PRIVADOS, EL DESCENSO DE LA POBLACIÓN Y LA INCURSIÓN DE OTROS OPERADORES
La división de actividades entre lo público y lo privado ha sido un tema de discusión permanente desde el surgimiento de la sociedad moderna y su sistema económico. En el transcurso de los últimos dos siglos, el intervencionismo y el liberalismo se han sucedido sin que ninguno encontrase un encauzamiento ideal para el desarrollo de las sociedades.
En años recientes, los temas que afectan directamente a la industria aseguradora han ganado en importancia, en especial la organización del moderno Estado benefactor y la asegurabilidad de riesgos de gran magnitud, sistémicos y/o muy difíciles de predecir, como catástrofes naturales o terrorismo. Estos riesgos requieren una participación activa de las compañías aseguradoras tanto como la implicación del Estado. La industria aseguradora debe definir su rol y encontrar la forma de operar en ciertos grupos de riesgo conjuntamente o como complemento a las soluciones públicas.
Aquí la pregunta clave sería qué riesgos pueden organizarse eficientemente en el mercado y cuáles necesitan de la participación del Estado, ya sea de forma directa o indirecta. En casos como el terrorismo posterior al 11 de septiembre o la contaminación ambiental, es evidente la diversidad de opiniones sobre la capacidad de los mercados de seguros para afrontar pérdidas potencialmente cataclísmicas.
Con frecuencia, otros operadores advierten que el sector asegurador es un campo potencialmente beneficioso para algunos de sus negocios. Éste es especialmente el caso en el segmento de vida, donde existen coberturas relativamente simples que se pueden comercializar como productos estandarizados.
Estos operadores explotan varias ventajas potenciales, tales como sólidos canales de distribución o un posible arbitraje regulatorio en las normas aplicadas al seguro y las aplicadas a otras compañías. Por lo general, los nuevos partícipes en el mercado no tienen problemas causados por tecnologías informáticas antiguas y contratos vigentes, lo que supone una ventaja adicional.Y finalmente, la transferencia de una marca poderosa y conocida, quizás beneficiándose también de un negocio complementario, puede convencer a ejecutivos de otro sector para entrar en la distribución de productos del seguro.
Quienes creen que agrandar mercados es poco más que aumentar todos los años las ventas de los mismos productos cometen un error fundamental. Hacer crecer las ventas de productos existentes puede asegurar un crecimiento durante algún tiempo, pero, como bien sabemos, son los productos nuevos y las soluciones diferentes los que crean mercados nuevos. Hay que entrar en nuevos mercados con soluciones existentes sin dejar de organizar un proceso de innovación verdadera. Esto lo conocen bien los líderes españoles del seguro (y de la banca), que han sabido adaptarse a nuevos mercados locales a veces muy distintos, introduciendo en ellos sus propias ideas y tecnologías punta. América Latina es un buen ejemplo de ello.
Por otra parte, los límites de lo asegurable no se han explotado todavía. Existen más posibilidades de convertir riesgos actualmente no asegurables en riesgos que sí lo son. Una vez más, si la industria aseguradora no se pone al frente del desarrollo de nuevos productos y soluciones alternativas, no explotará el potencial de crecimiento que hay allí afuera.
EL NUEVO MARCO COMPETITIVO DEL SEGURO QUE ACTUALMENTE SE ESTÁ CONFIGURANDO SE VE INFLUIDO POR DOS AVANCES FUNDAMENTALES: LA INTRODUCCIÓN DE LAS NORMAS CONTABLES IFRS Y LA APARICIÓN DE SOLVENCIA II
Se están produciendo dos avances fundamentales que influyen en el marco competitivo del seguro: la introducción de las normas contables IFRS2, estrechamente vinculadas con la definición del modo en que nos comunicamos con los mercados financieros; y Solvencia II, es decir, cómo entendemos las operaciones de seguro y su administración. No obstante, no todos aprecian plenamente el alcance de las reformas actualmente en desarrollo.
La evolución actual de las normativas IFRS y Solvencia II no sólo tendrá un gran impacto en Europa, sino que, con el paso del tiempo, también lo tendrá en el resto del mundo. Aunque ambos proyectos son de iniciativa europea (Solvencia II) o se presentan como más estrechamente ligados a los mercados de Europa (IFRS), muchos mercados emergentes (entre ellos China e India) prevén adoptar IFRS y Solvencia II si demuestran ser viables. Si el proyecto de convergencia de IASB y FASB3 es aprobado por la UE y por la Comisión de Títulos y Cambios (SEC) de Estados Unidos, ello llevará gradualmente a la adopción de estándares globales de información financiera.
Con el tiempo, Solvencia II tendrá también un impacto internacional tanto en mercados emergentes como desarrollados (incluyendo EE.UU. y Japón). En seguros, será el único sistema de capital sobre base de riesgo diseñado para ser coherente con el Marco del Nuevo Acuerdo de Basilea, comúnmente llamado Basilea II y ampliamente conocido por los empresarios españoles. El Comité de Basilea de gobernadores de Bancos Centrales y los ministros de Economía del G-10 han manifestado que desean una arquitectura regulatoria global más estandarizada que alcance a todos los sectores de servicios financieros.
En líneas generales, se estima que la preferencia por Solvencia II se basará en las normas IFRS:
Como ocurre con todo cambio importante del marco legal, estos proyectos tendrán ganadores y perdedores en los mercados. Para la industria en general, el impacto sobre el costo de capital determinará su competitividad en los mercados de capitales, y podría mejorar o empeorar su posición con relación a otros proveedores de servicios financieros. Además, existen grupos de compañías que comparten ciertas cualidades: grandes frente a pequeñas;mutuas frente a sociedades anónimas; multirramo frente a especializadas; y las geográficamente diversificadas frente a las concentradas. Algunas de ellas se verán favorecidas.Y como en tantos otros casos, habrá seguramente excepciones para algunos grupos especiales.
El mundo del seguro está sometido a cambios continuos, pero al mismo tiempo forma el núcleo de nuestra economía. La capacidad de identificar riesgos diversos y de organizar soluciones para que tanto los individuos y las entidades privadas y públicas como la sociedad en general puedan convivir con ellos, es una precondición imprescindible para el desarrollo de una economía moderna. Las partes interesadas (stakeholders) en el negocio asegurador debemos hallar respuestas convincentes a dos preguntas fundamentales:
¿Cuál será el futuro papel de la industria aseguradora? y ¿Qué riesgos aceptará (o puede aceptar) la industria aseguradora?
Debemos dar estas respuestas con una visión de largo plazo, como corresponde a los aseguradores, considerando el trascendente rol del seguro en la sociedad moderna. Esto no será fácil.
La Asociación Internacional para el Estudio de la Economía del Seguro, más conocida como Geneva Association, fue fundada en febrero de 1973 para contribuir al progreso del seguro mediante un análisis objetivo de su interdependencia con el medio económico. La asamblea constitutiva de este mismo centro de investigación (think-tank) tuvo lugar en París el 27 de febrero de 1973 con la participación de los líderes del seguro europeo. Actualmente son 80 (el máximo permitido por los estatutos) los miembros de la asociación dispersos por los cinco continentes –Europa, América del Sur y del Norte, Asia, África y Australia–, todos CEO de grandes aseguradoras del mundo, quienes se asocian a título personal.
La Geneva Association tiene su sede en Ginebra (Suiza) y cuenta –además de su staff permanente de diez personas– con colaboradores regulares en todo el mundo, todos ellos en áreas de investigación. Además, puede recurrir a unos 300 ó 400 expertos en distintos campos vinculados con el seguro y la administración de riesgos, y cuenta con más de 10.000 contactos establecidos en todo el mundo durante las últimas tres décadas.
Este think tank se ha fijado como prioridad concentrarse no sólo en las áreas en las que los aseguradores se enfrentan e interactúan con los problemas de gerencia de riesgos de sus clientes en todos los sectores (microeconomía), sino también en las incertidumbres del medio económico global (macroeconomía). Durante más de tres décadas, la Geneva Association ha perseguido constantemente estos objetivos prioritarios, generando en estas áreas de contacto distintos tipos de actividades de investigación. También asignó o negoció innumerables trabajos de investigación, estableció el prestigioso Premio Ernst-Meyer, organizó cientos de conferencias pronunciadas por sus directivos, y constituyó en Ginebra una biblioteca especializada en publicaciones de riesgo, incertidumbre y economía del seguro, que los investigadores pueden consultar libremente.
A través de su website (www.genevaassociation. org) y de los cuatro institutos afiliados, la Geneva Association se configura como centro informativo de primer orden sobre las actividades de la institución.
En resumen, la Geneva Association:
(1) Ver www.iaisweb.org. Establecida en 1994, IAIS representa a los reguladores y supervisores de seguros de unas 190 jurisdicciones en casi 140 países que representan el 97% de las primas mundiales.