En esta época del año en la que en el hemisferio norte del planeta nos adentramos en la temporada estival –que si por algo se caracteriza, para la gran mayoría de la población, es por su marcado acento vacacional– ha sido empeño del Consejo de Redacción, convertir este número de la Revista en un vehículo ágil y capaz de ofrecer un tratamiento ameno, pero con rigor, de los temas publicados.
Uno de los retos al que nos enfrentamos en los albores del siglo XXI tiene que ver con el desconocimiento en la materialización de los riesgos venideros y, aunque todo parece estar impulsado por la globalización de productos, servicios y mercados, su gestión tiene que ver con mucho más que con su transferencia aseguradora.
Así nos lo desvela, en páginas interiores, nuestro entrevistado Miguel Ángel Macías, Director del Departamento de Seguros de FCC, a quien desde éstas líneas queremos enviar muestra más cordial enhorabuena por su reciente nombramiento como Presidente de la Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS), al haber sido elegido por su renovada Junta Directiva.
Por otra parte, entre las múltiples perspectivas desde las que cabe contemplar la Gerencia de Riesgos, siempre nos hemos esforzado por dar cabida a opiniones y puntos de vista académicos sobre esta disciplina. En el presente número publicamos un estudio sobre la evaluación de los daños causados tras una catástrofe; desastres y catástrofes cuya frecuencia es cada vez mayor y cuyas consecuencias se ven acrecentadas por factores tales como los actuales modelos de desarrollo y la presión ejercida sobre los recursos naturales.
El siguiente estudio, basado en datos empíricos obtenidos a partir de una encuesta multinacional, presenta una indiscutible evolución en el seguro de caución. Apoyándose en las nuevas tecnologías y en el mundo de las telecomunicaciones, toma su nombre –fianza electrónica– de la conversión de los tradicionales documentos en papel (póliza de seguro y firma manuscrita) en un documento en formato electrónico, consiguiendo de esta manera innumerables ventajas a la par que ahorros económicos y temporales.
Cierra esta sección un estudio basado en la ponencia presentada en el marco de una reunión promovida por el Instituto Atlántico del Seguro (INADE) y en la que el autor propone un modelo que dé respuesta a la exigencia de asesoramiento al cliente –recogida en la nueva ley de Mediación del Seguros y Reaseguros Privados, de 17 de julio de 2006– sobre la base del análisis objetivo de un número suficiente de contratos de seguro.
Cierra esta sección un estudio basado en la ponencia presentada en el marco de una reunión promovida por el Instituto Atlántico del Seguro (INADE) y en la que el autor propone un modelo que dé respuesta a la exigencia de asesoramiento al cliente –recogida en la nueva ley de Mediación del Seguros y Reaseguros Privados, de 17 de julio de 2006– sobre la base del análisis objetivo de un número suficiente de contratos de seguro.
El incendio declarado el 12 de febrero de 2005 en la planta 21a del edificio Windsor de Madrid se fue propagando a lo largo de casi dieciséis horas hasta afectar a todas las plantas de la Torre por encima de la cuarta.A consecuencia del voraz incendio, por motivos de seguridad y ante la trascendencia urbanística y social de la zona afectada, el edificio hubo de ser demolido. En el Observatorio de Siniestros se relata la ejecución de dicha tarea.
Una vez más, al concluir este Editorial queremos hacer constar –de forma expresa– el agradecimiento de todos los que formamos parte de Gerencia de Riesgos y Seguros por la excelente acogida que tiene la publicación entre nuestros lectores y suscriptores.
Gracias por acompañarnos, gracias por seguir estando ahí.