Desde aquel lejano año 1983, en que un terremoto en Turquía dejó como saldo 1.330 muertos y la más cercana tragedia del incendio del número 20 de la calle Alcalá de Madrid, que costó la vida a 81 personas, hasta hoy, han cambiado muchas cosas en el ámbito de la gerencia de riesgos. La revista que tiene en sus manos ha sido notario de algunos de estos cambios.
Cierto es que el prestigio de una revista se va consolidando a medida que su proyecto crece y que ha sido casi un cuarto de siglo en el que la satisfacción por el trabajo y el deseo de haber contribuido a extender el conocimiento de conceptos e ideas novedosas en esta disciplina, han dado sentido a una forma de hacer que pretendemos continuar y, si cabe, potenciar aun más. Pero a la calidad se llama con la calidad, y en este camino hemos decidido actualizar y renovar formato y contenidos.
Pero es a usted, amigo lector, a quien corresponde en última instancia juzgar los cambios y novedades que presentamos en este primer número de la nueva época de la revista. Confío en que merezcan su aprobación.
Al seleccionar los artículos y estudios de este número hemos tenido que revisar y recordar –siquiera por encima– el trabajo de muchos años de quienes nos precedieron en esta tarea, de forma muy especial a Francisco Martínez que en los últimos diez años ha dirigido de forma brillante la revista. Así, hemos recordado cómo aquel proyecto editorial nacía con la publicación de un primer número dedicado a la administración de la gerencia de riesgos en el que ya se apuntaban algunas posibles respuestas a preguntas que, aun hoy en día, se siguen formulando en el seno de las organizaciones empresariales.Y convengamos que este debate mantiene su plena vigencia, eso sí, con nuevos enfoques y una visión que nuestro primer entrevistado, Javier Navas –protagonista durante muchos años de la gerencia de riesgos en la primera empresa española en constituir una compañía cautiva de reaseguro–, nos desvela en páginas interiores.
Los lectores habituales de nuestra revista saben que Gerencia de Riesgos y Seguros incorpora entre sus contenidos estudios e informes de los que en este ejemplar contamos con cuatro interesantes trabajos dedicados a temas de plena actualidad. El primero de ellos presenta una visión novedosa sobre la prevención de riesgos interdependientes y las consecuencias que conlleva su transferencia al mercado asegurador.
En el siguiente trabajo se ofrece una visión del término anglosajón contract certainty, que, desarrollado por el mercado inglés, busca clarificar de antemano términos y condiciones entre los partícipes en un contrato de seguros.
El tercero de los estudios se basa en una ponencia presentada en la reunión promovida por la Asociación de Ginebra, celebrada el pasado otoño en Madrid, que trata sobre una incuestionable realidad: el cambio climático.
Cierra esta sección el informe sobre el mercado asegurador iberoamericano, que contiene información sobre el año 2005 y un avance del primer semestre de 2006.
En la sección Observatorio de Siniestros se trata de forma monográfica un reciente accidente marítimo ocurrido en la costa del canal de La Mancha que ha tenido amplio eco en los medios de difusión y que, en un primer momento, nos hizo revivir las tristes imágenes de la contaminación causada en las costas gallegas por el hundimiento de un petrolero.
Coincidiendo con la publicación de este número de la revista se estarán celebrando en Valencia las XX Jornadas de MAPFRE EMPRESAS, cuyo cartel anunciador ocupa la contraportada de este ejemplar y de las que ofreceremos cumplida información en nuestro próximo número.
Espero que, como decía al inicio de estas líneas, merezcamos la aprobación de nuestros lectores.
A todos, de verdad,muchas gracias.