Entre las diferentes formas de participación ciudadana, el voluntariado es una forma de colaborar un tanto especial, ya que supone un contacto con la realidad más permanente y con grandes dosis de implicación personal.
No hay una única forma de ser voluntario/a y no hay una definición universal que aglutine a todas las personas voluntarias. Cada una de ellas se mueve por motivaciones diferentes, persigue fines distintos y, en definitiva, cada persona es distinta, con diferentes ideas y comportamientos.
Voluntario/a: es la persona que dedica parte de su tiempo, de manera desinteresada, a actividades en favor de los demás o de intereses colectivos y lo hace de forma organizada, en el seno de una institución. (Definición de César García-Rincón)
Para que una acción sea voluntaria ha de cumplir tres características:
No hay que confundir el voluntariado, tal y como se ha definido en el punto anterior, con las actuaciones realizadas por razones familiares, de amistad o de buena vecindad. También hay que tener en cuenta que el trabajo como voluntariado no podrá sustituir en ningún caso al trabajo remunerado.
